Romeo y Julieta como fuente de inspiración

Ballet de Prokofiev y el Foro-Taller virtual de la UNAM

Romeo y Julieta es la obra de Shakespeare que, desde que se puso en escena en 1596, ha sido fuente de inspiración para otros artistas, por ejemplo, para Héctor Berlioz, el músico francés del XIX quien enloquecido como buen Romeo, se enamoró perdidamente de «Harriett» Constance Smithson, una actriz escocesa que hacía el papel de Julieta (y después el de Ofelia en Hamlet) que andaba de gira en París cuando Berlioz la vio actuar y se enamoró de Julieta y, como conejo lampareado, le propuso matrimonio y si no lo aceptaba, se suicidaba. Aterrada la pelirroja con este extravagante músico francés, aceptó sólo para convertirse en una pareja infeliz. En 1839, tres años antes de separarse compuso su sinfonía dramática Romeo y Julieta, opus 17, donde reconstruía aquella tragedia donde trata de expresar con sus notas musicales la poesía y la trama de esa obra.

Siguiendo esta idea, en 1857, Charles Gounod escribió una ópera donde integra los versos de Shakespeare a la música y, en 1935, Sergei Prokofiev compone un ballet donde, una vez más, las palabras son transformadas en expresión corporal y en movimiento de los artistas, como podremos verlo a partir del día 20 de este mes en la puesta en escena que ha preparado Dariusz Blajer, el director de la Compañía Nacional de Danza en el Palacio de Bellas Artes, en la versión del coreógrafo John Cranko y la escenografía y vestuario de Elisabeth Dalton.

Luego, tenemos las versiones en teatro y las tantas representaciones que ha hecho la Royal Shakespeare Company que la coloca como una de las «Top Ten» de la producción shakespeariana, sin olvidarnos la producción cinematográfica de las quince versiones que ha habido, entre ellas, la de Franco Zefirelli con Olivia Hussey, esa adolescente apasionada que actúa a las mil maravillas y que reproduce fielmente a Julieta Capuleto de catorce años, acompañada de Leonard Whiting, el Romeo en plena acción. O la más reciente, que es la versión de Baz Luhrmann con su Romeo + Julieta, una versión que les gusta a los jóvenes tal vez por el tono oscuro de las pandillas angelinas, en una Verona que nada tiene de bella, sino más bien es una ciudad decadente filmada entre Alameda, California y Texcoco, Veracruz y la colonia Narvarte de la ciudad de México.

El ballet de Prokofiev se inaugura el día 20 y Sealtiel Alatriste, director de Literatura de la UNAM inauguró el martes 11 el primer Foro-Taller virtual de Shakespeare (taller que voy a coordinar) mismo que ya está abierto al público, a través en la red, como una aventura nunca antes realizada y que ha empezado con Romeo y Julieta, un taller al que se puede entrar (gratis) en http://cazadeshakespeare.unam.mx y que durará ocho semanas hasta finales de octubre. Se trata de leer la obra completa y luego analizarla en cada una de sus partes, tratando de contestar toda clase de dudas sobre la obra, donde los talleristas podrán comentar en el Blog lo que más les llame la atención. Para esto, Carmina Estrada y Rodrigo Martínez de esa dirección han subido a la red todos los recursos que necesitan los miembros del taller y los video clips tomados de la versión de Zefirelli, audio con sonetos y demás elementos que nos permitirán comprender cuáles fueron los hilos que movieron a esos dos jóvenes para que tuvieran una vida amorosa y acabaran como lo hicieron.

Ahí estaremos en una Verona virtual, donde hay dos familias del mismo linaje, odiándose por razones ancestrales, como todavía puede suceder en tantos pueblos hoy en día. Sólo con la muerte de estos jóvenes —nos dice el Coro en el prólogo— se terminarán los conflictos, como si estuviésemos en medio de una guerra civil y experimentemos ese «terrible caminar de un amor marcado por la muerte, y la ira incesante entre las familias que sólo con la muerte de sus dos hijos conseguirán extinguir».

Esto es lo que vamos a leer y compartir en un foro virtual cada jueves durante las próximas ocho semanas en estas dos coincidencias afortunadas: la presentación de la tragedia en la versión de Prokofiev y, el primer taller virtual de Romeo y Julieta de Shakespeare en esta historia en donde apenas se conocen y ya se están besando «como dios manda» o como le dice ella, «by the book». No saben ni cómo se llaman y ya están perdidos de amor, pues «¿quién que haya amado, no lo ha hecho a primera vista?» Todo sucede a gran velocidad y veremos cómo es que los jóvenes sueñan, mientras que los viejos recuerdan.

La Compañía Nacional de Danza ha decidido que cuatro bailarinas hagan, en las cinco funciones, el papel de Julieta y tres Romeo y que van a expresar con el lenguaje de su cuerpo apoyados por la música de Prokofiev la intensa poesía con la que está compuesta de tal manera que nos de la sensación de velocidad y la fuerza de atracción que hace, desde el primer momento, como decía Sabines: que los amantes «se vayan quedando solos poco a poco, algo en su corazón les dice que están solos, solos sobre la tierra se penetran, se van matando el uno al otro». (El Financiero, lunes 17 de septiembre, 2007).