jueves, 29 de noviembre de 2007

Las barbas a remojar

Dicen que cuando Estados Unidos de Norteamérica estornuda, a nosotros nos da gripa. Todo parece ser que el año que entra, según el panorama de Ben Bernanke, el actual presidente de la Reserva Federal, está enredado con ciertos presagios que implican riesgo, como es el tener un crecimiento moderado, menor a lo esperado, que podría localizarse entre 1,8% y si bien les va del 2.5% y, como los augurios antes del desastre, como esos que conocemos para predecir el caprichoso y azaroso clima, en esta ocasión estamos observando cómo es que está rasurando las barbas el vecino para que, como dice el dicho, pongamos las nuestras a remojar y calculemos de qué manera nos puede impactar estos augurios en casa de nuestro vecino con los que tendremos que apechugar.

Seguramente las inversiones directas se reducirán, así como se podrían atenuar los gastos que normalmente viene haciendo ese turismo en México, que sigue siendo el número uno por mucho con más de 12 millones de visitantes al año y que, sin duda, significa una buena cantidad de divisas, aproximadamente unos 7 mil millones de dólares, por lo que viene a colación que esa industria es nuestra verdadera vocación, pues hemos sido favorecidos por una geografía en donde los litorales de las playas del Pacífico, junto con las del Caribe y el Golfo de México suman un poco más de 11 mil de kilómetros que nos permite posicionarnos como «el» destino turístico en esta industria que se ha convertido en una de primera importancia y que tiene unos 15 mil hoteles en toda la República con más de un millón de cuartos y una ocupación promedio del 60%, sin dejar de considerar los empleos que generan, directos o indirectos que sabemos son casi el 60% de los que se encuentran bajo el área de servicios.

En fin, no podemos quedarnos con los brazos cruzados y ojalá adelantemos con algunas estrategias que nos permitan enfrentar los riesgos de esa disminución en la actividad economía de nuestros vecinos, así como el alza en su inflación que tal parece ha sido compensado por el Banco Central donde ya no desean reducir más las tasas de interés.
Los ciclos de la economía y las burbujas que se forman, como la que acaba de tronar en aquel país relacionada con los bienes raíces, de pronto generan una reacción en cadena que afecta seriamente la economía, las bolsas de valores y el nivel de empleo, entre otras cosas.

Sin embargo, el panorama parece que va a mejorar para el 2009 y el crecimiento podrá recuperarse a niveles del 2.3 al 2.7% , con un crecimiento potencial de la fuerza laboral y la producción del trabajador estimada en un 2.5%, aunque se queda por debajo del 3.1% de la última década.

Para el 2010, estiman los expertos de la Fed, la inflación se ubicará entre el 1.6 y el 1.9%, siendo estas la metas a alcanzar, mientras mejor ponemos nuestras barbas a remojar. (El Informador, martes 27 de noviembre, 2007).