Terrorismo y sobre calentamiento

El asesinato de Benazir Bhutto marca el abismo que hay en esos países donde el gobierno dictatorial, el fundamentalismo islámico, la intolerancia y el terrorismo no les permite ni siquiera imaginar vivir en libertad, mucho menos, bajo un régimen democrático. Las fuerzas oscuras de la intolerancia y el terrorismo dominan en Pakistán en donde se ha creado un caos en esa región donde se encuentra, desde hace años, refugiado Bin Laden y sus seguidores, que han logrado establecer sus reinos entre las cuevas que hay en las montañas frontera con Afganistán. La pena por el asesinato de Benazir Bhutto es mundial.

Las fatigas en el Oriente Medio nos parecen inconcebibles donde la religión y el fanatismo van de la mano con la autoridad y el estilo de gobierno, angostando así el camino por donde caminan sus habitantes, en medio de la brutalidad y de la cerrazón más allá de lo imaginable, llenos de intereses mezquinos, como un tornillo sin fin.

Seguiremos viviendo la cobardía del terrorismo internacional —una especie de maldición, tan difícil de hacerla desaparecer—, que sigue haciendo de las suyas, como fue en Pakistán; por el otro lado, la invasión en Irak ha envejecido y si originalmente pretendía acabar con la organización de Al Queda, que dirige Osama Bin Laden, sólo ha logrado que estos se replieguen en las montañas y se escurran como peces en el agua, evadiendo la deseada venganza por la masacre del 11/9.

La presencia de las fuerzas norteamericanas y sus aliados en ese país tiene cada vez menos sentido —excepto el dominio final del petróleo de la región— y es posible que para el 2008 se vayan retirando, poco a poco, mientras, en Irán encuentran alguna salida diplomática, como lo sueña Peter David de The Economist, cuando dice que ojalá «lleguen a un acuerdo EUA e Irán y dejen de competir por el dominio del Medio Oriente, aceptando mutuamente respetar sus esferas de influencia». De otra manera —dice—. las alternativas son funestas y hacen que el año 2008 sea el más peligroso para esta región, donde encontramos una mezcla explosiva entre la tecnología atómica de Irán y la política cerrada de los norteamericanos.

Otra de las regiones oscuras que este año amenazan al mundo tiene que ver con el calentamiento global que seguirá cobrando víctimas ante el asombro total, hasta que se tomen medidas para prevenir sus causas que, hasta ahora, los EUA no lo han hecho, como tampoco China, que dice estar empezando.

Es aterrador ver cómo se derriten los glaciares en el Antártico y nos cuesta trabajo asociar los desastres con la fragilidad del planeta Tierra, acotada en la teoría del caos y el efecto mariposa, que nos explica lo que sucede cuando un ligero cambio en las condiciones iniciales, como el vigoroso papaloteo de una mariposa en el Amazonas, puede causar un ciclón que cada año destruye todo lo que se encuentra en su camino. El sobre calentamiento no es teoría, es un hecho. (El Informador martes 1 de enero, 2008).