jueves, 10 de julio de 2008

Calentamiento global

El Informador, jueves 10 de julio, 2008.

En la isla de Hokkaido, en el Windsor Hotel del Lago Toya, rodeado de bosques y montañas de origen volcánico, ahí donde se encuentra el volcán Usu-zan que hizo su última erupción en el 2000, bajo un cielo azul, rodeados de ríos y con una suave nieve en invierno, hacen de esta región una de las más visitadas en Japón y es dónde se ha reunido el G-8, los ocho líderes del mundo civilizado, con el G-5 (que incluye a México) como observadores, para discutir, entre otros temas, qué hacer frente al calentamiento global.

Yasuo Fujikuda, el Primer Ministro de Japón es el anfitrión de la reunión en donde Felipe Calderón presentó su proyecto para la creación de un fondo multilateral para la investigación y desarrollo de las nuevas tecnologías «verdes», que intentan reducir las emisiones de CO2, la causa principal de este efecto aterrador.

Japón presentará su proyecto «Cool Earth 50» y en la reunión todos estarán atentos a las reacciones de los dos gigantes que se han resistido a firmar pactos: EUA y China. Ojala se comprometan a hacer lo necesario para evitar que este fenómeno, cuyas consecuencias las hemos vivido y más estos dos países con unas inundaciones como jamás antes se habían visto y son testigos del desprendimiento de los glaciares en la Antártica que harán que las aguas del mar suban de nivel y —entre la ciencia ficción y la realidad— las ciudades a la orilla del mar sufrirán las consecuencias.

Uno se pregunta qué tanto hemos hecho en México por este tema y qué tanta autoridad tiene la encargada por parte del ejecutivo, la SEMARNAT, para actuar como debe hacerlo y evitar que las industrias, las termoeléctricas, las acereras y la industria petroquímica siga contaminando como lo han hecho hasta ahora en la cuenca del Lerma-Chapala —que es otro problema ajeno al del calentamiento— donde ya se anunciaron los miles de millones de dólares que se necesita para limpiar su cauce de contaminantes, sin mencionar los posibles castigos y costos que deben asumir las industrias causantes de lo mismo, como los hombres necios, de lo que ahora se les acusa.

Empezar en casa, no con retórica, sino con actos prácticos, es lo que hace falta en la vida diaria desde que se creó esta institución para el control y hacer lo que se ha dejado hacer alrededor del calentamiento en México, como ahora se espera que EUA y China reacciones por ser los principales contaminadores del planeta azul.

Se habla de casas verdes, se habla de un estilo de vida verde —sin que tenga que ver con el partido familiar que, por cierto, no ha aportado nada contundente al respecto— se habla del “verde que te quiero verde” de García Lorca, pero, poco vemos en términos reales. Ojala el fondo multilateral sea el punto de la «i» de lo “indiscutible”, para hacer que las nuevas generaciones tengan una mayor esperanza de un mejor medio ambiente.