Iniciativa Mérida II

El Informador, jueves 24 de julio, 2008.

Si algo se ha hecho a fondo con los recursos que tenía disponibles el presiente Calderón desde el primer día de su gobierno, ha sido organizar la guerra frente al crimen organizado y al narcotráfico —metido hasta las cachas, infiltrado por todas la venas del órgano social que se reproduce como el cáncer—, al que no se le ve final como Hércules no lo se lo veía a la hidra de Lerna, aquel monstruo de mil cabezas que tanto daño hacía a la sociedad, como el que daño que produce la droga que afecta la conducta y el comportamiento social de comunidades en enteras y cuya adicción es el origen de una demanda que provoca transacciones multimillonarias, que se van embarrando entre las manos de los intermediarios.

Este año, el Senado de Estados Unidos aprobó el plan de cooperación bilateral con una asignación de $400 millones de dólares y el Congreso acaba de aprobar, hace una semana, otros $350 millones de dólares que se entregarán el año que entra, una vez que se han eliminado los capítulos que consideramos eran una mayor «intrusión», pues condicionaba los fondo a ciertos cambios, de tal manera que las unidades policiales y militares pudieran enfrentar a la justicia y que se mantuvieran ajenas a la corrupción y a la violación de los derechos humanos.

Ahora, aceptan que el Gobierno de México sólo informe sobre las actuaciones de sus fuerzas al Departamento de Estado norteamericano que, a su vez, tendrá que rendir un informe ante los comités de apropiaciones de las dos cámaras en EUA sobre la aplicación de esos fondos.

Originalmente se hablaba de aportaciones alrededor de los $1.4 miles de millones de dólares mismos que se dest9inarían a ese programa que nació en enero del 2007 por iniciativa de dos congresistas estadounidenses: Silvestre Reyes y Henry Cuéllar y no, como se cree que fue, de la propuesta entre Calderón y Bush, durante su encuentro en Mérida a fines de ese año. De todas maneras, los dos mandatarios están por supuesto de acuerdo y apoyan el plan.

Esos millones de dólares vienen bien para esta lucha intestina —ahora hasta para detectar a los submarinos o sumergibles colombianos— en esto que se parece más a la guerra contra el terrorismo —el estigma del siglo XXI— con unos individuos que hacen lo que sea, bajo la férula del dinero y que bailan con quien les toquen.

El Ejército recibirá helicópteros, entrenamiento y capacitación para su mantenimiento, así como equipos electrónicos e instrumentos para hacer inspecciones más eficientes en las aduanas y la Marina, podrá adquirir aviones de vigilancia y tener una mejor capacitación.

Cuando MacCain vino a México señaló que «es el acuerdo más importante para estimular una lucha real que permitirá romperles la espalda de los narcotraficantes».

En donde ha estado Calderón, ha sido felicitado por este esfuerzo —enorme— de una lucha intestina, día tras día, sin perder la esperanza de que algún día, podamos vivir más tranquilos.