Día del imperio

El Informador, jueves 9 de octubre, 2008.

Desde hace tiempo «lo busco, lo busco y no lo busco», como dicen los yucatecos, aquello que inicia el descenso, la descomposición o la decadencia de los imperios. He tratado de leer La historia de la decadencia y caída del Imperio Romano de Gibbon pero, hasta donde he llegado, veía sólo una cara: esa donde los valores desaparecen y domina el capricho de quien gobierna, sin una visión y sin ir más allá que satisfacer sus caprichos.

Ahora, la obra de Amy Chua —mitad china y mitad filipina, cuyos padres emigraron a los EU en 1961— nos ofrece una nueva perspectiva. Su libro se titula Day of Empire. How hyperpowers rise to global dominance —and why they fall, publicado por Doubleday, donde desarrolla una tesis y trata de demostrar su veracidad: dice, por una parte, que los secretos y la clave para que las grandes potencias lleguen a serlo y logren mantener su dominio como superpotencias, se basa en una sola cosa: la tolerancia étnica, racial y religiosa. Y con esta visión, nos asomamos para ver la historia de nuestro vecinos del Norte que, desde hace tiempo, intuimos muestran una cierta decadencia.

Para demostrar esta tesis, Amy analiza la historia universal empezando con el Imperio Persa de Ciro II, el Grande (530 a.E.); pasa por el Imperio Romano, sigue con la Dinastía Tang en China y explica el dominio de los Mongoles; más adelante, revisa los imperios holandés e inglés y concluye con el análisis del norteamericano, hasta nuestros días junto con los retos que está enfrentando.

Sobre la marcha, nos ofrece algunos ejemplos negativos, como el de la España medieval, la Alemania nazi o el Japón Imperial, donde su intolerancia étnica, racial y religiosa actuó a la inversa hasta hacerlos desaparecer.

Define tolerancia como el deseo de aceptar y emplear a la gente, independiente de su origen étnico o de su religión y no tanto con el concepto con el que lo definen los expertos en derechos humanos.

No evita la historia del racismo en EUA, pero considera el intento que hacen para borrar y resolver esos problemas. Está preocupada por los cambios después del 9/11 y el resurgimiento de una hostilidad extrema hacia los inmigrantes. Está horrorizada de ver cómo imponen su identidad sólo como WASP’s, White Anglo Saxon & Protestant y la reducción en la tolerancia que esto implica, asociado con esos momentos donde los imperios estudiados, inician su decadencia.

A corto plazo, los EUA seguirán al frente de sus rivales potenciales —China, la Unión Europea y la India— debido a su atractivo limitado, al régimen autoritario de China, a las políticas que rechazan la inmigración en la UE o el nacionalismo hindú en la India, frenos del desarrollo de su potencial.

Pero también está claro que la decadencia del imperio norteamericano no será fácil revertir y si le agregamos el ciclo de recesión que ha iniciado, más difícil será poder detener su caída relativa como una superpotencia.