El debate

El Informador, martes 7 de octubre, 2008.

¿Servirá de algo el debate que hoy tendrán los dos contendientes por la Presidencia de los Estados Unidos de Norteamérica? ¿Podrán cambiar de opinión de aquellos que ya saben por quien votar, después de ver lo que suceda en el debate de esta noche? No lo sé y no estoy seguro de que en verdad, a estas alturas del huracán, sirva de algo el debate, por más dramático que pueda llegar a ponerse.

Los dos estaban de acuerdo con el paquete de financiamiento que, finalmente, aprobaron. Lo que se vio durante la crisis fue, creo, determinante: Obama frío, analista, mesurado, tranquilo y reflexivo, que sabía que era responsabilidad del gobierno en funciones resolver esta bronca. En cambio, vimos a un MacCain que dramatizó su papel, suspendió su campaña, corrió a Washington y se le ocurrió proponer que corrieran a Christopher Cox, el Presidente del Securities Exchange Comission, siendo que no era, ni su papel, ni su función. Por eso quedó claro cuáles son las actitudes de liderazgo frente a una crisis.

Para los Republicanos de hueso colorado, haga lo que haga Obama, votarán por MacCain y, viceversa, como sucede en cualquier país que se ufana de ser demócrata. Pero, para los que no son de ningún partido, lo que ha pasado en las últimas dos semanas, dice más que lo que pueda suceder esta noche.

MacCain nació con el pie izquierdo, pues, no se puede negar, por más dramatismo con el que actúe, que fue en tiempos del «republicano» Bush cuando se dio la crisis financiera más grande desde 1929 y Bush dice ser un honesto republicano, tan honesto que dejó primero que el mercado hipotecario se viniera por los suelos —con la envidia que le teníamos con esas hipotecas baratísimas, a cincuenta años, de unas casas increíbles—, hasta que se pasaron de listos, desconociendo el valor real del bien inmueble y permitiendo que las hipotecas las usaran como fuente de financiamiento. Bush permitió que el globo se inflara hasta que explotó en el aire, ensuciando al resto de la economía, como en 1929 dejaron que se usara la bolsa de valores de Nueva York.

Pero esta noche podremos ver a los dos candidatos en medio de un panorama que, sin ser jinetes del Apocalipsis, se ve feo, como dicen que veía el matrimonio el tío Ugarte de Guadalajara, cuando le preguntaron qué le parecía el matrimonio: «feo», fue todo lo que contestó.

Así vemos el panorama: la gripa del norte nos pega a los vecinos del sur como ya lo hemos vivido, sin olvidar cuando nos dio a nosotros y fue Clinton quien aprobó un paquete con el que nos salvó la vida en 94; pero, el costo de las hipotecas se convirtieron en UDIS para tratar de salvar el incremento bestial en los pagos, aunque los bancos se quedaron con muchas propiedades. Allá se dará el desempleo, el apretón en gastos superfluos y la suspensión de vacaciones en las playas de México.