La inversión como paracaídas

El INformador, jueves 30 de octubre, 2008.

A toda acción le corresponde una reacción igual pero en sentido contrario, sostiene la tercera ley de Newton o de la ley de acción-reacción que tiene cierta resonancia en los ámbitos sociales, aunque no siempre la aplicamos correctamente. De vez en cuando, dejamos que los fenómenos nos perturben de tal manera que se produce una secuencia peligrosa de acción y reacción, como una cadena tortuosa y descontrolada dentro de la «física social», cuyas consecuencias se enfrentan más en el plano de lo pasional e instintivo, que en el plano de lo racional.

Aunque los efectos de la crisis financiera son grandes, no dejan de ser temporales y, dentro de esta temporalidad, lo que se ha hecho para enfrentarla son una serie de acciones que actúan en sentido contrario, es decir, que permiten abrir nuevos créditos y crear más empleos, actuando en sentido contrario a los efectos de la crisis.

Esta fue nuestra manera de enfrentarlo, diferente a como lo han hecho en Estados Unidos o en la UE, en donde han preferido apoyar a las instituciones desfondadas con miles de millones de dólares. En México se ha establecido otra estrategia que consiste en otorgar créditos millonarios para los proyectos en infraestructura, tal como lo ha anunciado Alonso García Tamés, en el Banco Nacional de Obras que, como su nombre lo indica, se dedica a financiar obras de infraestructura a nivel municipal.

Banobras está listo para otorgar $30 mil millones de pesos para impulsar el crecimiento y el empleo mejorando la infraestructura y para el cierre de este año, se estima que podrá otorgar más de los $11 mil millones a las llamadas SOFOM o Sociedades Financieras de Objeto Múltiple que ya hayan coparticipado en operaciones con esa institución, para canalizar recursos en carreteras, agua o energía y que habrá otros $19 mil millones de pesos para que inicien obras este último trimestre del año en curso.

Para el 2009 se destinarán más o menos unos $35 mil millones de pesos destinados a esos mismos sectores, para proyectos de infraestructura, incorporando algunos créditos para obras estrictamente relacionadas en el sector de turismo que es otro de los beneficiados.

Ojala que con este tipo de medidas, más las inversiones a nivel federal, como las que ha venido anunciando la SCT o la refinería que se construirá, se inicien pronto para que puedan mitigar los efectos de la crisis en otros sectores, como el automotriz y que actúe como reacción, tal como lo previó Newton en su tercera ley, para que amortigüen la acción de la adversidad de esta crisis, impulsando la mejoría de la infraestructura con créditos y aumentando el empleo como el que se genera en estas obras en las regiones y municipios que participen, como es el caso de mejorar el transporte masivo en las principales ciudades del país, como lo tiene apartado Banobras frente al huracán financiero que azotó por el territorio nacional y, en particular, en las instituciones financieras.