jueves, 2 de octubre de 2008

La Orestíada embarrada de sangre

El Financiero, lunes 6 de octubre, 2008.
36 Festival Internacional Cervantino

Embarrada de sangre por todos lados desde que empieza con la llegada de Agamenón al principio de la trilogía La Orestíada, hasta el final, con Las Euménides o Las Furias, será la versión que se presenta el lunes 6 y el martes 7 de octubre en la ciudad de México con el Deutsches Theater Berlin, dirigida por Michael Thalheimer, como parte del 36 FIC que ésta semana se inaugura en la ciudad de Guanajuato.

Con eso de que el teatro actual extrae la esencia y se construye con el alma de las obras, ésta seguramente estará pintada de rojo pues ya sabemos cómo Clitemestra, la hermana gemela de Helena la de Troya, quien estuvo primero casada con Tiestes, al mismo que Agamenón mató, junto con los hijos que tenían, para ser perseguido por los Dioscuros (Castor y Pólux), que lo forzaron a casarse con Clitemenstra con quien tuvo varios hijos, entre ellos, la bella Ifigenia, la hija que fue engañada por su padre —le dijo que se iba a casar con Aquiles—, sólo para sacrificarla como borreguito frente a su madre, sólo para que el viento soplara y los barcos griegos pudieran zarpar rumbo a Troya; luego tuvo a Orestes y la pequeña Electra.

En Argos, Clitemestra y su amante Egisto, esperan que llegue el vencedor de Troya para ser sus verdugos y acabar con Agamenón y con Casandra, la princesa troyana, que había traído el general como trofeo, para ser asesinada, tal como lo había predicho.

Formalmente, el próximo miércoles 8 de octubre, se inaugura el 36 Festival Internacional Cervantino, con Cataluña y Campeche como invitados de honor, en donde, Cataluña, trae mucho, bueno y moderno a presentar y Campeche, dos que tres asuntos de interés para los folcloristas, en esto que es una nueva versión del Festival.

Inicia la temporada y habrá una actividad desenfrenada y con una cartelera buenísima, cargada la balanza en el sector de la música, por aquello que su director, Gerardo Kleinburg, es un melómano por excelencia.

Pero sin duda, el teatro, la danza y las artes plásticas, entre otras actividades, que nos ofrecen durante las próximas tres semanas forman una cartelera de primera, a nivel internacional. El viaje a Guanajuato se hace obligatorio, a pesar de que a los hoteleros no les ha caído el veinte de que hay que mejorar el servicio y, por eso, apenas se han notado pequeños cambios. La estancia en el centro de la ciudad, puede ser el infierno, pues la juventud toma en sus manos el festival para emborracharse y gritar toda la noche en la calle.

Los que nos quedamos en la ciudad de México, tenemos la oportunidad de ver uno que otro botón de esta muestra. Hoy lunes 6 y mañana jueves 7 estará La Orestíada en el Teatro Julio Castillo del Centro Cultural del Bosque, donde podremos ver la obra de Esquilo (525-456 a.E.), considerado como el creador de la tragedia griega y el predecesor del resto de la tragedias griegas de Sófocles y Eurípides.

Ejemplo de la calidad y de la modernidad de lo que habrá en la cartelera del FIC en Guanajuato, León y en la ciudad de México, esta obra está embarrada de sangre desde que inicia hasta que termina, estructurada, como decíamos, en una trilogía, que empieza con la llegada de Agamenón y su trofeo llamado Casandra, la princesa troyana que podía predecir el futuro —el caballo de Troya y su propia muerte— pero que había sido castigada por Apolo porque no quiso entregarse a este dios. Por eso, nadie le hacía caso a sus predicciones. Agamenón llega a Argos, con su carro de guerra, delante de Casandra y del botín y, cuando se retira a su palacio, es acompañado por Clitemenstra, mientras que Casandra se queda aparte —sabe de los crímenes que han de ensangrentar la regia morada con la muerte de Agamenón, a quien lo hacen pedazos con un hacha mientras tomaba un belicoso baño de asiento; años después, sigue la venganza de Orestes, quien llega del exilio para matar a su madre —y a Egisto, su amante—, y lo planea hacer junto con su hermana Electra —la del complejo bautizado por Freud— para vengar la muerte de su padre.

Agamenón muera en escena, en cambio, la muerte de Casandra, es en silencio, pero, más adelante, aparece el cadáver de la infortunada princesa troyana. La tragedia fue presentada en la Olimpíada ochenta, en 459 a.E. Esta segunda parte se llama Las Coéforas cuando se reúne Orestes con Electra para vengarse. Las coéforas son las que vierten aceite y vino sobre la tumba de Agamenón. Orestes se venga y enloquece con las Furias o la última parte, Las Euménides donde el enloquecido Orestes sabe que «no son imaginaciones, sino realidades horrendas, perras furiosas que vienen a vengar a su madre». Huye al Partenón para suplicarle a Atenea que intervenga por él frente al jurado que decidirá si es culpable del parricidio.

Una puesta en escena con la fuerza y la furia de la modernidad, tal como lo presentará ahora el Deutsches Berlin Theater. Botón de muestra del FIC.