jueves, 23 de octubre de 2008

Una de cal, por las de arena

El Informador, martes 21 de octubre, 2008.

El huracán financiero que se formó en los Estados Unidos ha barrido al resto del mundo y, por eso, las empresas han reaccionado modificando sus planes de inversión como un efecto de la fuerza de ese círculo perverso como el que se genera cuando se inicia una recesión.

Si logramos sopesar el pasado y poner las cosas dentro en contexto, tenemos que reconocer que nos encontramos mejor preparado que en otras ocasiones para enfrentar esta crisis. A finales de los 80’s sencillamente no había créditos hipotecarios en México —soy testigo—, cero, nada de nada; y no fue sino hasta que Pedro Aspe y compañía lograron el pacto para estabilizar el peso y reducir la inflación a un dígito, mientras el peso se asentaba flotando; entonces, se abrieron los créditos hipotecarios a un mercado ávido de ellos. Todo bien hasta que llegó el fatídico diciembre del 94, cuando se produjo una de las peores crisis financieras —a escala, hermana de la actual en EUA— y que todavía los inversionistas no le perdonan a Ernesto Zedillo.

Pero la crisis hipotecaria de los EUA empezó hace un año y sus efectos apenas nos han llegado —como algunos caballeros del Apocalipsis pretenden que sea—, junto con un par de buenas noticias en la industria de la construcción de casas de interés social, como la que ha promovido Víctor Borrás a través del INFONAVIT que logrará su meta y podrá otorgar 500 mil créditos este año.

Víctor Borrás ha sido, desde que tomó posesión en el 2000, uno de los mejores directores de esa institución, pues ha podido hacer lo que nadie había hecho antes, para poder llegar a tener una meta como es la este año. Sin dejar a un lado el asunto de la cartera vencida, ha evitado que crezca organizando ferias y esquemas de cobranza social efectiva, de tal manera que, este año, ha logrado el mejor primer semestre en la vida de esa institución, a pesar de que algunas «sofoles» tienen problemas para captar dinero del mercado y, en lo que resta del año, tiene asegurado llegar a la meta anual.

Los 500 mil créditos son un récord que además, impulsa el empleo, las inversiones y, psicológicamente, a los trabajadores que podrán tener por primera vez en su vida una casa mejorando, no sólo la moral, sino su nivel de vida.

En medio del torbellino del Norte, ha dado un paso adelante para avanzar en «la vivienda verde», esas casas ecológicas para trabajadores de menos ingresos. A la fecha tienen registradas 14 mil de ellas, bajo el concepto de «hipoteca verde» y, haciendo los ajustes que se requieran hacer para el año que entra, tendrá un doble beneficio: llegar a los trabajadores con menos ingresos e iniciarlos en la cultura del ahorro del agua y de la energía eléctrica.

Dentro del panorama gris oscuro como el que se despliega en el horizonte, existe luz en este oasis esperanzador aquí en México.