jueves, 29 de enero de 2009

Correlación de fuerzas

El Informador, jueves 29 de enero, 2009.

Como sabemos, este año habrá de elecciones parciales y los resultados pueden ser un espejo claro para el 2012 de la correlación de fuerzas que hay entre los tres principales partidos y en los diferentes capítulos del ejercicio del poder. Aunque estos datos se pueden proyectar en los planos de la geometría euclidiana donde podemos ver una cierta tendencia en los distritos ganados en las tres últimas elecciones del 1991, 1997 y 2003. El PRI pasó del 90% de los distritos en 1991 a sólo el 54% en el 2003; en cambio el PAN pasó del 3% al 27% y el PRD, que empezó con cero, pues recién se había fundado en 1989, pero para 1997 había dado un brinco para lograr un 23.3% y de ahí caer al 18.6%.

Pero en esto de las elecciones, aunque se puede ver una cierta tendencia, esta puede cambiar en cualquier momento, pues depende de una variable llamada alternancia, como la que se ejerce en las democracias. Por eso debemos encontrar la o las justificaciones de esos cambios y el comportamiento de los políticos, pero es imposible proyectar la tendencia como si fuesen una serie de acciones en el continuo del tiempo.

En las correlaciones de la fuerza en el Legislativo Federal es el PAN quien lleva una ventaja con más de 15 puntos con un 46.8% en la Cámara de Senadores y un 47.5% en la de Diputados. Ahora el PRI le está apostando a tener la mayoría y lo justifica diciendo que sus candidatos —los que sean— están mejor preparados para ese trabajos; la perspectiva de PRD parece que no es muy halagador que digamos, pues si alguien sufrió y sigue sufriendo de la grieta producida entre las huestes de López Obrador y las de Ochoa, así como el apoyo que el primero a sus candidatos, provoca a que ese partido recoja escombros.

Desde el punto de vista del federalismo, en la base de pirámide del poder están los municipios donde la correlación de fuerzas está a favor del PRI con el 42.7% de los puestos ocupados a la fecha, seguido por el PAN con el 38.8% y por último, el PRD con el 18.5%. Esta correlación es clave, pues los presidentes municipales impactan al elector, quien vive en carne propia su capacidad administrativa y el ejercicio del poder, en donde se supone gobiernan para todos. La excepción a esta regla es el gobierno del Distrito Federal en donde el PRD ha sentado sus bases desde hace más de una década y ha ejercido el poder poniéndose al tú por tú con el gobierno federal, así de grande es la vanidad de Marcelo Ebrard quien parece estar más concentrado en su responsabilidad que su antecesor, pero que no termina de madurar, encaprichado sin tratar de reconocer al Presidente, sin saber gobernar para todos dando preferencia a los perredistas y, si esta actitud persiste, será un autogol para llegar a la competencia del 2012.