jueves, 26 de febrero de 2009

Salvavidas del empleo

El Informador, jueves 26 de febrero, 2009.

Mientras que se inician los grandes proyectos de infraestructura, Felipe Calderón anunció un programa que busca dar empleos temporales a más de 250 mil personas. No es mala idea empezar con las zonas arqueológicas que requieren mantenimiento, ni apoyar con mano de obra a esas labores de interés social que les permita a las poblaciones segregadas mejorar su ámbito. Nada mal volver a promover los caminos de mano de obra, como aquellos que impulsó Luis Echeverría en los años 70’s, un programa que tuve la oportunidad de ver en detalle en la zona de Chiapas, acompañando al fotógrafo del National Geographic que IBM había contratado para hacer una campaña internacional, pues la SCT lo administraba desde la ciudad de México con computadoras IBM, como las que había en sus oficinas centrales.

El problema que puede observar en medio de las selvas majestuosas, mientras iban avanzando los caminos de terracería, amplios y bien diseñados, era el que enfrentaban los capataces con la mano de obra contratada para hacer el camino: la mano de obra era de los tzoziles de la región que estaban totalmente alcoholizados y que no tardaban en recibir su raya semanal para irse directo a comprar, vaya usted a saber qué clase de mezcal, para ponerse hasta atrás y sin luces. La idea original que era apoyar a la creación de empleos en estas zonas tan castigadas como esa región selvática de Chiapas, quedaba arruinada por esta decadencia sociales. Cuando tomaron la decisión de pagarles la raya a las mujeres de los trabajadores, por tantito se enfrentaban a un levantamiento, pues con tal de defender su alcoholismo, acudían a defender los hábitos y costumbres indígenas y, de esa manera, lo bueno del programa se convirtió en un infierno.

Tal parece que los programas de esta naturaleza tiene su Némesis y, aunque no va a resolver por completo el problema del desempleo, el programa recién anunciado es un salvavidas temporal, aunque esta temporalidad sea relativa y limitada, seguro que va a ayudar un poco a pasar el temporal y la crisis y aquellos que trabajen en estas tareas deberían de pensar en el «sólo por hoy», y llevarla como se llevan algunas cosas en esta vida y, cuando termine en ese programa, buscar el siguiente en la región o en donde sea, con tal de poder flotar y seguir la corriente sobre las aguas turbulentas del desempleo.

Dentro de los conceptos económicos, no cabe duda que el empleo es un elemento fundamental para la estabilidad personal y social, pues nada puede ser más destructor que el desempleo. Nada tan peligroso para la seguridad como el incremento del desempleo que puede orillar a la gente a actuar de otra manera, sobre todo, cuando no encuentran otra salida. Por eso el tema es central, política y económicamente hablando y esta propuesta tiene que acompañarse por los programas del gobierno y la IP para enfrentar la crisis, antes de que se hunda este Titanic.