jueves, 30 de abril de 2009

Mala comunicación

El Informador, jueves 30 de abril, 2009.

Sin duda la tensión, el desánimo y las restricciones impuestas por la epidemia por el virus H1N1-2009 va en aumento y, conforma pasa el tiempo, lo único que necesitamos es conocer de una manera clara y precisa cuál es la situación y sus tendencias. En lugar de obtener esto, las reuniones de prensa que se trasmite por el Canal 11 a las 22:00 horas, vimos a un José Ángel Córdova, Secretario de Salud, acompañado por Javier Lozano el Secretario de Trabajo, que no han hecho bien su tarea y, lo que podía estar claramente representado y mejor comunicado, de manera correcta y precisa en esas curvas que muestran tendencias, o en barras o en pasteles preparados por el grupo de asesores de la Secretaría de Salud, Córdova nos describe los datos que trae entre manos con un vocabulario que se da a confusiones, cuando lo que necesitamos es todo lo contrario.

Lo vimos actuar así frente a la prensa y convirtió lo que debía ser una explicación clara y apoyada en toda clase de gráficas, en una debacle en donde finalmente no supimos, realmente los muertos, pues con la verborrea utilizada y la tensión de la situación que vivimos, produjo otros efectos.

La epidemia se ha enfrentado con energía y la población ha reaccionado, a vista de buen cubero, con las medidas que indican: usar tapabocas, no saludar de mano ni de beso, lavarse las manos con mayor frecuencia, dejar de asistir donde haya tumulto. Pero si esto es poco, Marcelo Ebrard, por su cuenta y riesgo, en esa especie de independencia con el Gobierno Federal, actuando por derecho propio, mandó cerrar todos los restaurantes de la ciudad de México además de declarar, por sus pistolas, que la fecha límite del 6 de mayo no es ni mucho menos definitiva y que «hay que pensar que vamos a coexistir con este virus un largo período de tiempo». ¿De dónde sacó esto? ¿Es esta la mejor manera de animar a una población al borde la quiebra? ¿De esta manera motiva a la población a sobrepasar la crisis? No será el deseo de enfrentarse políticamente hablando con el FCH, distorsionando a su manera la realidad para ver si así jala agua a su molino. El hecho es que más de 450 mil trabajadores se quedaron en su casa gracias a estas medidas.

La epidemia, no hay duda, es grave y las medidas necesarias han disminuido la actividad económica y el consumo y esto crea, no sólo el desánimo, sino la crisis económica. Por eso la gente exige una mayor claridad por parte de las autoridades que no lo han podido comunicar, pues nos gustaría conocer si el 6 de mayo es una fecha razonable o cuál sería el horizonte.

Los enfermos con síntomas, sigue creciendo, la muertes sospechosas a menor escala y las muertes confirmadas, aunque toma tiempo saber si se debe al virus H1N1-2009, son menores, pero los efectos de la desinformación hacen daño moral y físicamente.