miércoles, 20 de mayo de 2009

Concordia y discordia

El Informador, martes 19 de mayo, 2009.

En un esfuerzo para lograr que en México haya, un día de estos, un acuerdo para beneficio de la sociedad en general, independientemente del partido en el poder, después de un viaje como el que hizo Manuel Arango por España, llegó con la idea de promover la Primera Encuesta Nacional sobre la participación ciudadana en la política y el papel que juegan los partidos políticos, así como, el Primer Debate sobre la Discordia y la Concordia entre los Mexicanos, como se llevó a cabo la semana pasada en el Club de Industriales de la ciudad de México.

Los tres directores de los tres partidos políticos fueron llegando un poco antes de iniciar el debate y lo hicieron como gallitos en el palenque, uno tras otro, primero Jesús Ortega, al rato doña Beatriz Paredes y, finalmente, Germán Martínez.

Todavía no pasaba nada y ya se sentía la tensión, que se veían pero como si no existieran, como si no se valiera darse la mano. Luego entendimos, tal como salió en la encuesta, que la sociedad cree que si hay acuerdos y negociaciones entre ellos, es señal de debilidad, por eso, pues, nada de nada.

Héctor Aguilar Camín fue el moderador del debate, donde cada uno de ellos expondría su posición en cuanto a un tema y una problemática y lo harían frente al público, sin aportar soluciones, pues en un debate sólo se exponen los diferentes argumentos y puntos de vista, así como sus posiciones antagónicas, alrededor varios problemas.

El primero de ellos, tenía que ver con la resistencia o más bien apatía de la sociedad para participar más en la política; luego, por qué creían que no había mayores diferencias entre los partidos y, finalmente, en qué podría se podrían poner de acuerdo, para beneficio de la sociedad.

Su presencia coincide con la idea de sus partidos: Germán, sin corbata —tal como sugiere el gobierno federal hacerlo por higiene (y uno feliz por no tener que usar corbata en ese Club en donde es una anacrónica obligación usarla)—; Ortega con corbata —hay que llevar la contra—, de color amarillo, como el del sol de su partido y, doña Beatriz, como siempre, al estilo Frida Kahlo, con trenza coronada y huipil oaxaqueño de buena calidad.

Fue ella la que dijo que la gente no participa políticamente porque los gobiernos deberían tener una mayor consistencia entre lo que se prometen en campañas y la realidad, así como que hay que considerar las diferencias sociales que tenemos y que crean una gran tensión.

Ortega dijo que la sociedad no participaba porque rechazaba el comportamiento de algunos políticos como era el actual gobernador de Jalisco que hablaba en público totalmente ebrio, insultando a los presentes y agradeciendo lo regalos que le mandaban.

Y Martínez señaló que los errores se sancionaban en la urna. Pero nadie explicó por qué los partidos no sancionaban a sus miembros en el poder o fuera de él, cuando éticamente se sabe que están podridos, nadie.