La purga en los partidos

El Informador, martes 28 de julio, 2009.

Tal parece que son tiempos para purgar las tripas de los partidos o, por los menos, intentar hacerlo, como tal parece que está sucediendo en el PAN y el PRD que, a lo mejor, logran pulir su ideario fumigado en las brumas del poder y ahora vuelvan a confirmar su plataforma política y apuntalen con eso, su razón de ser y las banderas que defienden, para evitar el amalgamiento de principios que, por lo pronto, los ha desfigurado y por eso, que cada vez se hace más difícil distinguir al PAN del PRI.

Dentro de las filas del PRD está más complicada la cosa, es más dramática, digamos, pues cada una de las corrientes tiene su fuerza y no se han puesto de acuerdo si lo que desean es la construcción de un Estado Socialista o mejor intentar la dictadura popular o, como uno de sus fundadores ha expresado, ser un partido de izquierda progresista, signifique lo que signifique.

Nada que ver con la serie de campañas de represión y persecución políticas llevadas a cabo en la Unión Soviética a finales de la década de los 30, en donde cientos de miles de miembros del Partido Comunista Soviético, socialistas, anarquistas y opositores fueron perseguidos y vigilados por la policía, para luego ser enviados a los campos de concentración o ser ejecutados.

En este país tropical, el mayor de los castigos de esta purga es que los mandan a la banca un rato o para el resto de su vida, como lo hemos visto por ahí y se acabó, vuelven a ejercer su carrera. El PAN desea deslindar a los miembros que han dañado al partido y, uno se pregunta, ¿por qué no aprovechar para deslindar a los que han dañado, no sólo al partido —perdiendo votos— sino al país? Pues hay varios de estos peligrosos que han sido como chivos en cristalería o que se corrompieron o que se la pasan nadando de muertito o que prefieren organizarse con funcionarios que son fieles panistas, sin importar su capacidad para el puesto o aquellos que llevan tal récord de pérdidas —y ninguna ganancia— en detrimento de su partido y del país. Por eso, ojala deslinden a esos panistas que tanto daño han hecho a su partido y a la nación.

Purga es lo que uno hubiese esperado que hiciera el PRI en el 2000, cuando era tan necesario para la sobrevivencia, salud y nueva imagen, pero nada, han hecho mutis y bien replegados en sus trincheras, regresan con las mismas mañas y trucos de antes, sumando a su favor todos y cada uno de los defectos de los otros partidos, para volver a tener una muy importante presencia.

En el PRD la cuestión es grave, pues hay “divos a la vista” esos que no manchan su plumaje aunque atraviesen el pantano, que no toleran regaños porque que son berrinchudos y obsesionados que juegan a dos bandas con un cinismo como pocas veces se ha visto.