miércoles, 16 de septiembre de 2009

Lo sustentable hacia el futuro

El Informador, jueves 17 de septiembre, 2009.

En medio de la debacle política y del caos por el Niño y las alteraciones al clima, tal como somos testigos, una vez más se cumplen los presagios y Guadalajara en un llano —lleno de agua— y México, efectivamente, en una laguna en donde hay borbotones de agua por todos lados, que hacen que salga a la luz las deficiencias en las obras de desagüe de la Capital pues, como son obras que no se ven —como, para nuestra desgracia, se puede ver el horrendo, pero práctico, segundo piso del Periférico—, ningún político le presta atención y esta semana el norte de la ciudad quedo inundada y apestando.

Las nuevas generaciones trabajan cada día más en el apoyo de aquellas políticas que van hacia lo sustentable, al desarrollo sostenible, perdurable o simplemente sustentable y que, según los expertos, se debe aplicar tanto al desarrollo social, como al ambiental y económico, como fue declarado en el “Informe Brundtland” (1987) de la Comisión Mundial de Medio Ambiente y Desarrollo de las Naciones Unidas creada en 1983.

Esta definición se integraría al principio tercero de la Declaración de Río (1992) en donde quedó claro que debemos de poder satisfacer las necesidades de las generaciones presentes, sin comprometer las posibilidades de las generaciones del futuro, para que puedan atender sus propias necesidades.

Entonces, el ámbito del desarrollo sustentable comprende tres áreas: lo ambiental, lo económico y lo social y a esto le llaman en inglés el triple bottom line. Sin duda, el haber considerado estas tres partes, nos permite imaginar que los efectos serán en esos aspectos y no sólo en el medio ambiente, sino en lo social, buscando mejorar el bienestar y tener una mejor calidad de vida, sobre todo, para aquellos que forman la base de la pirámide; la segunda tiene que ver con el medio ambiente, donde urgen tomar medidas como las que acaban de declarar por un lado Francia, con impuestos especiales a la industria según la cantidad de emisión de CO2 y Japón que, por fin, se firma su pacto y toma medidas drásticas al respecto.

Hay un proyecto de ley que está dando vueltas en el Congreso de los EUA en donde, tal parece, exigirán que todas sus importaciones tengan el sello de una industria limpia y, esto, de aprobarse, tendrá su repercusión en los exportadores mexicanos, como han decidido hacerlo también para los proveedores de Walmart; la tercera, tiene que ver con la bonanza económica.

Ahora los jóvenes buscan claramente que se satisfagan estos principios y, en lugar de ver la pobreza como algo más o menos habitual, quieren que las políticas se encaminen para detener las catástrofes, sobre todo la ecológica, por esas limitaciones tecnológicas y estructurales, para tener la capacidad de absorber los efectos nocivos de nuestra actividad, tratando de mejorar la organización social para que, el medio ambiente, se recupere al mismo ritmo que ha sido afectada. Las nuevas generaciones pisan fuerte y seguro buscarán que se refleje en lo político.