Avances y tiempos del G-20

El Informador, martes 29 de septiembre, 2009.
Una y otra vez hemos aprendido que en el siglo XXI las naciones del mundo comparten sus intereses y, por eso, esta reunión representa una nueva etapa en cuanto a su participación y los resultados reales para nuestra gente, declaró Barack Obama en Pittsburg durante la Tercera Reunión Cumbre del Grupo de los 20 representada por los líderes de los países más ricos del mundo que comparten una ideología y ciertos deseos para que se mejore el nivel de vida del resto del mundo.

Por su lado, Luiz Inacio da Silva del Brasil, calificó el encuentro como uno de los más importantes que se ha tenido hasta ahora y si se oye el río, es que trae agua, como dicen y aunque sabemos que son frases políticamente correctas que corresponden al ámbito del optimismo —pocas veces visto o leído—, parece que la crisis ha provocado a las sociedades y sus líderes para que saquen lo mejor que tienen, como si la sensación de estar cerca de la muerte, del fracaso o del naufragio, los incita a valorar lo que han logrado y lo que tienen en casa.

Por lo pronto empezaron por darles un mayor plazo a las instituciones financieras para que puedan implementar mejor la supervisión financiera reduciendo gastos y dándoles un poco más de tiempo para efectuar sus reformas; por otro lado, proponen que se aumenten las cuotas de los países emergentes y en desarrollo para que sigan siendo parte de los organismos internacionales, como el FMI; apoyarán el crecimiento económico, sobre todo de aquellos que demuestren tener un crecimiento sustentable y equilibrado, ayudando así el logro del desarrollo verde.

En cuanto a los asuntos laborales que tanto preocupan en el mundo, sobre todo ahora como efecto de la crisis, salió un documento donde se reivindica su importancia y se acepta que sea uno de los instrumentos para abordar y salir de la crisis.

En particular, México expresó su deseo de que las instituciones financieras apoyaran de una manera más efectiva la recuperación en los países más pobres en donde es importante garantizar la seguridad alimentaria —como las hambrunas que suceden en algunos países de África—, además de resolver los problemas de la pobreza energética, así como, tener mayor acceso al financiamiento mundial.

En estas reuniones los políticos sueñan y tratan de mejorar sus relaciones con una agenda de reuniones ajustada y prioritaria. México trató de vender la idea para establecer un Fondo Verde que permitirá mitigar el cambio climático en base al principio de las responsabilidades comunes diferenciadas.

Al final de la reunión, el G-20 declaró, en conjunto, estar satisfecho de su intento por detener la declinación peligrosa y pronunciada de la actividad global, así como, de intentar estabilizar los mercados financieros, tal como lo declaró Ben Bernanke la semana pasada, en donde detectó un modesto crecimiento en la producción industrial y el inicio de la recuperación del comercio. Sin embargo, la percepción de que todo se normaliza no debe de llevarnos a ser autocomplacientes.