Camacho reorganiza a la izquierda

El Informador, jueves 22 de octubre, 2009.

(Foto: Carlos Payán, Héctor Vasconcelos y Manuel Camacho Solís)
Manuel Camacho Solís, aquel político que en tiempos de Salinas fue el Regente de la Ciudad de México que supo estructurar los flujos millonarios que entraban sin registro a sus arcas constante y sonante proveniente de las cuotas especiales a los informales, es el mismo que en 1994 cuando creía iba ser ungido por el dedo divino de Salinas como su sucesor, quedó decepcionado de la vida política en el PRI hasta que logró pasarse al PRD y convertirse en asesor de AMLO en su campaña para el DF y, luego, en su carrera como candidato de ese partido para la Presidencia de la República, bueno, pues este mismo experto en teoría del juego, es ahora quien diseña el nuevo programa para la izquierda que busca aumentar su influencia en las próximas elecciones, con la mira puesta en el 2012.

La estrategia ha sido apuntalada por Marcelo Ebrard, responsable del enclave perredista de la ciudad de México que, junto con el PT y el partido de Convergencia pretenden sumar votos, crear una nueva imagen y competir con los dos gigantes: el PRI que avanza en las encuestas y en la realidad conforme pasa el tiempo y el PAN que ha perdido las oportunidades que el poder les ha dado desde antes del 2000, cuando Fox fue huésped de Los Pinos, el mismo partido donde varios gobernadores han demostrado una incapacidad tal para gobernar que han provocado que la alternancia sea pendular, sobre todo para los votantes no partidistas que se mueven de un lado al otro.

Camacho Solís vuelve a la carga con un plan que implica hacer a un lado a López Obrador, como desde hace tiempo algunos viejos miembros del PRD vienen negociando con él, tratando de que siga siendo un líder moral de la oposición, que combate y señala los errores del partido en el poder, como vigía de los derechos de la clase media baja y de la base de la pirámide, pero que no pretenda volver a ser candidato a la presidencia sino que actué como lo viene haciendo —a favor de la izquierda— extendiendo esa red que ha creado, señalando las metidas de pata, como lo hace, sin propuesta ni solución alguna, mucho menos con planes congruentes, sino simplemente rechazando lo que propongan hacer o reformar, sobre todo si viene del gobierno en el poder, pero que deje a otros políticos, como por ejemplo, a Marcelo Ebrard, para sean ellos los que contiendan en el 2012 como candidatos de una nueva izquierda unida con propósitos más claros.

Así que, la posibilidad de apoyar las ideas que tengan patas y negociar con la actual legislatura en aquellas modestas reformas que mejoren el futuro a largo plazo, queda en manos del PRI y del PAN, sin que los miembros de la izquierda participen. Siguen demostrando su necedad sin saber que son la ocasión de lo mismo que acusan a los demás, como lo sugería Sor Juana.