Celebrar la letra escrita y la metafísica del amor

El Universal, La Guía del Ocio, viernes 27 de noviembre, 2009.

(El inglés Ken Follet presentando su libro Un mundo sin fin en la FIL, 2008. Con bombo y platillo mañana sábado 28 se inaugura la gran fiesta del libro en México: la Feria Internacional del Libro (FIL) en Guadalajara que se ha podido mantener contra los vientos y las mareas de las varias crisis desde 1987. Como contraste, esta misma semana, Juan Luis Bonilla inaugura una modesta pero bella librería en Coyoacán en donde rescata los principios básicos de esas librerías que se respetan: la escala humana, buena luz, silencio y los libros bien colocados y seleccionados.

Hoy en día la FIL ha logrado ser la feria más importante en Latinoamérica. Los mil seiscientos editores que asisten representando cuarenta países, así como los quince mil agentes literarios, libreros, bibliotecarios, distribuidores, autores y promotores de la lectura que participan y los quinientos autores que, a partir de mañana, nos pavoneamos y gesticulamos por los cuatro puntos cardinales del World Trade Center de Guadalajara, hacen que sea visitada por más de medio millón de personas, no necesariamente compradores de libros, pero que sí se enteran de la existencia de los libros, de las casas editoriales y de los autores.

Cada feria tiene a un invitado especial y este año le tocó a la ciudad de Los Ángeles, California —casi hermana de Guadalajara. Gracias a esta invitación, habrá toda clase de eventos relacionados con la vida intelectual de esa ciudad de los chicanos, a mostrarnos sus ideas literarias y otras artes o facetas, incluyendo las artes plásticas y lo mejor del jazz.

Año con año —dice Raúl Padilla, director de la FIL— nos convencemos de que este intercambio es indispensable para lograr un mejor entendimiento en este complejo mundo que ahora compartimos y, sobre todo, por ser un espacio que han elegido los autores y sus lectores.

Y año con año vamos a la feria, unas veces como autores —como lo fuimos en 1994 y en el 2002 o como ahora, que una vez más vamos a presentar seis títulos de Las Historias de Shakespeare en nueva versión novelada y en el español que usamos en México, publicados por Santillana para la red de preparatorias. Como en otras ocasiones, también vamos a participar en los Ecos de la FIL, visitando varias preparatorias en el Estado para hablar con los jóvenes sobre las obras de Shakespeare.

El placer de la lectura, es otro de los programas de la FIL en donde los que participen narran sus experiencias, como esos clubes de lectura que tanto enriquecen lo leído, como lo hicimos con las obras completas de Shakespeare durante dos años seguidos en ese especie de club con Rodrigo Johnson, Antonio Castro, Mónica Raya y Armando Hatzacorsian, donde descubrimos varias facetas de los personajes y sus tramas de una manera insospechada.

En México, Juan Luis Bonilla inaugura su nueva y encantadora librería en Miguel Ángel de Quevedo 477 en medio del corredor de librerías como las hay en Coyoacán, donde este joven de oficio librero ha estado al pie del cañón desde hace años en contacto con los estudiantes de las universidades y ahora, ha instalado una más de sus librerías, en verdad, una de las más bonitas de la ciudad de México: pequeña, bien iluminada, amable, calientita y silenciosa, donde encontramos un acervo bien seleccionado y sentimos hay ese respeto por los libros manejada por gente que sabe de su oficio.

Por eso, entre la FIL y esta modesta, pero elegante librería, celebramos el triunfo de la letra escrita como la que habita en el ámbito de la metafísica del amor, del amor de los poetas y de los placeres que nos ofrecen cuando releemos lo que escriben, por ejemplo, lo que dice Enobarbo sobre Cleopatra: así como hay mujeres que sacian los apetitos que despiertan, ella da más hambre cuando más satisface, tal como nos sucede con los libros que, entre más nos satisfacen, más abren el apetito.