Los piratas del XXI

El Informador, martes 24 de noviembre, 2009.

(Los piratas de Somalia en acción) A cualquier hora de la noche se acercan en una lancha y, sin decir “agua va”, amenazan con explotar el barco y matar al Capitán o a su tripulación si no hacen lo que ordenan. De esta manera, se los llevan para atracar en la costa hasta que se lleve a cabo el pago. Una y otra vez, desde la costa de Somalia, los piratas del siglo XXI han violado las leyes marítimas con pocos reveses. Para estas fechas han logrado sumar cientos de millones de euros por los rescates pagados de los barcos o las empresas navieras.

No he podido entender por qué no se defendían, ni por qué no se armaban hasta los dientes con un buen equipo de expertos que pudieran vencer, en ese ámbito, a los lancheros somalíes que han trastocado el comercio y la vida marítima en esos mares.

Finalmente, parece que los españoles han tomado ciertas medidas y han contratado a unos expertos entrenados para el contraataque a los piratas después del reciente secuestro del atunero Alakrana mismo que acaban de liberar después de 47 días de secuestro. A su llegada al puerto gallego de Vigo, Ricardo Blach, el dueño del barco, cuenta el tipo de humillación que sufrieron en esto que consideró como una “experiencia terrible.”

Tirados boca abajo en un espacio de cinco por cuatro metros de lado los piratas les apuntaban con sus armas hasta que los liberaron y, una vez hecho, parece que iban a seguir con la pesadilla pues, les advirtieron que en la zona había otros corsarios —piratas con el permiso de sus gobiernos—, listos para entrar en acción.

Ahora en el mismo barco están instalando armas de guerra para ser usadas por expertos: ametralladoras de 7.62 mm., y fusiles de asalto de 5.5 mm., y ya han sido autorizados para también usar armas pesadas como son las ametralladoras Browning de 12.7 mm. Por fin le han declarado la guerra a la piratería somalí que, hasta ahora, llevaba decenas de secuestros multimillonarios.

Algunos de los piratas son originalmente pescadores que, en sus orígenes se habían autonombrado como la Guardia Costera Voluntaria de Somalia, para denunciar a los que, con razón, eran los verdaderos bandidos del mar: los pescadores clandestinos que saquean sus costas y otros barcos que son los causantes de la contaminación en sus costas por el vertido de sustancias radiactivas que realizan en su litoral.

Y si a este entrenamiento le suman dos factores más, entendemos por qué han se ha impulsado la piratería: uno, el estado de Somalia está acéfalo en su gobierno central y, dos, se encuentran en el llamado Cuerno de África que los protege y por eso se desarrolló la piratería desde los 90’s.

Las flotas extranjeras comenzaron a pescar de manera ilegal en aguas somalíes y algunos barcos vertían sustancias tóxicas y nucleares, sí, pero la Guardia Costera original se transformó en los piratas del XXI, actuando contra cualquier navegación y abandonando lo que prometían hacer originalmente.