Fondo verde o como se llame

El Informador, martes 15 de diciembre, 2009.


Mientras que la temperatura en Copenhagen es de -4ºC, los participantes a la cumbre de la ONU siguen trabajando para llegar el próximo viernes 18 con la redacción del tratado que sustituirá al de Kioto para comprometer a los países a contrarrestar y evitar una tragedia Natural con el cambio climático.

La Unión Europea siempre ha estado consciente de este problema y por eso, ya ha dado un paso importante: anunció el viernes la creación de un fondo de 2,400 millones de euros anuales durante el trienio 2010-2012, con el que podrán ayudar a llevar a cabo la transición en el consumo de energía de los países menos desarrollados. Este es un paso concreto para disminuir la emisión de bióxido de carbono para el 2020 que se han fijado sea de un 30% en relación a las que había en 1990.

Mientras Barack Obama recibía en Oslo el Premio Nobel de la Paz, los líderes de la UE anunciaban sus aportaciones: los suecos, 255 millones de euros; 533 los ingleses; 433 de los franceses y otro tanto los alemanes y, 125 de los españoles y, los italianos con 200 millones de euros para hacer un total de 1,979 millones que, con la suma del resto de las aportaciones menores, como Lituania con sus 0 mil euros al año, sumen los 2,400 que anunciaron con bombo y platillo un poco “para que me escuches Federico” y los norteamericanos, los chinos e indios tomen nota y saquen de la buchaca sus aportaciones para no quedar tan mal parados en el esfuerzo de reducir el efecto invernadero.

También los líderes de la UE se comprometieron a disminuir en lugar de un 20%, un 30% las emisiones del bióxido y por eso, Nicolás Sarkozy, irónico, declaró que nuestros amigos norteamericanos ofrecen una disminución de un 4% con respecto a 1990, lo que sin duda es un avance, pero parece que hay una diferencia entre ese 4% y el 30% que ahora nos estamos comprometiendo a disminuir.

La flecha salió del arco para dar en el blanco —¿así se podrá decir?— y que el Presidente Obama lo tome en cuenta si es que seguimos pensando como parece estar a favor de esta idea, aunque enfrente a un mar de calamidades con los 25 Estados de ese país que comercia, explota y usa el carbón como fuente de energía, además de la gasolina que se consume y que es otra de las principales fuentes de emisión del bióxido.

Uno de los objetivos para este viernes será la de establecer de un sistema internacional de control tanto para la disminución de las emisiones, como para la aplicación de las ayudas en la reconversión de los países en desarrollo, anuncios que, por fortuna, coinciden con los hechos por Felipe Calderón para la formación de un Fondo Verde, como le llama, junto con el compromiso de reducir en México al 30% (50 toneladas) el bióxido, tal como proponen en la UE. ¡Felicidades!