jueves, 18 de febrero de 2010

Ciudad Juárez como Medellín

El Informador, jueves 18 de febrero, 2010.



(Medellin, Colombia). No conozco Ciudad Juárez, pero conozco Tijuana al Oeste cerca del Pacífico y Piedras Negras, al Este y cerca de las minas de carbón. Las veces que he estado por ahí han sido para cruzar la frontera y pasar al otro lado no sin sufrir un shock por los contrastes entre la infraestructura carretera, los espacios, la limpieza, los jardines, los árboles sembrados y bien cuidados que nos cuesta trabajo poder asegurar que somos orgullosamente mexicanos, cuando, estamos confirmamos que esas ciudades fronterizas están tan subdesarrollas que se parecen real y metafóricamente, al basurero del traspatio.

Por fin el Presidente hizo acto de presencia y enfrentó esa realidad con toda su complejidad social y política como implica ser una ciudad fronteriza en medio del tráfico de drogas y armas vapuleadas por los mismos narcos que siempre se benefician del caos.

Colombia es un país que ha vivido bajo el narcoterrorismo, las guerrillas y el crimen organizado que han mantenido a ese país en un estado de crisis permanente. Dada la colombización que hemos sufrido, creo que es conveniente ver cuáles han sido las estrategias que han implementado, por ejemplo en Medellín y que, nos dicen, le han dado la vuelta con éxito, para seguir su ejemplo y conocer cuáles han sido las inversiones que han hecho y que parece ser tienen que ver con infraestructura, cultura y educación.

Unamuno escribió que la fe no es creer en lo invisible, sino crearlo, y basados en esta frase, en Colombia se imaginaron un país libre de drogas, donde se pudiera vivir en paz y parece que ser insisten que eso es posible —como nos gustaría que pensáramos que igual se pude en Ciudad Juárez— y para eso realizaron diez estrategias para conseguirlo: se llama Plan Colombia y está dirigido a la lucha frontal contra el narcotráfico, la elaboración de planes de cultivos alternativos, para darle una ocupación lícita a los campesinos de la coca; a la modernización del Estado y al perfeccionamiento de la justicia, así como, las inversiones sociales para mantener una buena economía.

Parte de ese plan es la de tener un plan económico que genere empleo y que fortalezca la capacidad del Estado recaudando impuestos, de tal manera que se tenga una fuerza económica que contrarreste con la del narcotráfico.

También hay que expandir el comercio internacional para que no sea una limitante; hay que crear una estrategia fiscal y financiera que adopte medidas de austeridad y que fomente la actividad económica, así como, otras estrategias de paz que logre acuerdos basados en la integridad territorial, la democracia y los derechos humanos, impulsando la cultura en las ciudades claves.

En fin, han considerado llevar a cabo diez estrategias como la que con el tiempo, Ciudad Juárez y las otras ciudades fronterizas se conviertan en polos de desarrollo de las artes y del teatro, como se ha avanzado en Tijuana y, por eso, a Ciudad Juárez hay que convertirla en un jardín donde se puedan cultivar las bellas artes para tener una vida digna.