El poder de la escritura

El Informador, Tertulia. El Sonido y la Furia, sábado 13 de marzo, 2010.


(Goethe en la campiña romana (1786), de Johann Heinrich Wilhelm Tischbein). Wilhem Meister es el personaje de la novela que escribió Goethe en 1786. Se trata de un joven que enloqueció después de leer las obras de Shakespeare pues estaban tan bien escritas —como él decía—, que aseguraba eran las creaciones de un genio divino que humildemente se acerca con nosotros los mortales para que las conozcan... y, al leerlas, parece que tenemos abierto el libro del Destino, donde sopla el torbellino de la vida y le da vuelta a las hojas con violencia... Me asombra la fuerza, el vigor, la ternura, la impetuosidad y el sosiego y me enajenan hasta tal punto, que espero con ansias encontrar un momento para seguirlas leyendo... Shakespeare nos descubre los enigmas de la vida sin que sepamos en dónde se encuentran y sus personajes parecen seres vivos de la naturaleza, aunque no lo son.

El poder de la escritura, la posibilidad de expresarse correctamente —Goethe y Shakespeare—, no cabe duda que requiere de práctica para además de acomodar el sujeto, el verbo y el predicado, podamos usar nuestro léxico para que, finalmente, nos expresemos mejor, sobre todo aquello que tiene que ver con los sentimientos, las emociones y los sueños.

Las nuevas generaciones no saben escribir bien y por eso me dio gusto volver a ver lo que ha logrado Martín Fontecilla en el ITESM, Campus Estado de México con el diseño e instalación de un sistema en línea que le ha llamado SARAH (http://www.sonus-mx.com) que, de manera automática, desarrolla, le da seguimiento y evalúa las habilidades escritas de los estudiantes en tres áreas donde los ellos o la gente en general, podría practicar en la redacción de sus textos.

La semana pasada me mostró mi tocayo Fontecilla sus logros con este sistema después de haber revisado de manera automática 17 mil 375 textos escritos, por más de 800 estudiantes, felices al ver cómo disminuían sus errores que empezaron en veinte por cuartilla y terminaron en sólo cuatro al final de esos ejercicios.

La tecnología al servicio para que los jóvenes puedan escribir, es algo que se agradece, pues escribir bien, suponemos que es algo que debe ser elemental, resulta que es difícil encontrarlo.

Por eso digo que escribir como lo hizo Goethe o como lo hizo Will, por ejemplo, cuando describe a Titania y Oberon, representantes de las fuerzas naturales cuando pelean y pueden producir el caos, pues los aires los llaman en vano con sus flautas, pues han absorbido del mar las contagiosas nieblas de la venganza que se precipitan sobre la tierra y convierten a los humildes ríos en cauces orgullosos que se desbordan en sus riberas, tal vez por eso hemos visto tantaa inundaciones por su culpa.