Probabilidades del Melate o del Me-urge

El Informador, Tertulia, sábado 19 de junio, 2010.


(Linus Larrabee y Sabrina en Nueva York). La fantasía de sacarse la lotería es algo superior a cualquier argumento racional. Más todavía, si se trata del Melate –que para algunos se ha convertido en Me-urge. Yo, como miles de personas, compro de vez en cuando un número al azar y así me hago ilusiones por un rato y aguanto la frustración de no atinarle a un solo número o, en mejor de los casos a tres y con eso, ganar $40 pesos, como si fuera un reintegro. Pero casi siempre sueña uno entre el día de la compra y el día del resultado.

Las magnitudes que ofrecen como premio son fuera de serie: $564 millones el miércoles pasado, por ejemplo y eso lo empiezo a repartir tomando varias decisiones inversamente proporcionales a la realidad: hago y deshago cantidades nunca antes vistas, primero entre la familia y luego, mejor compro un departamento en Nueva York con una vista parecida la que tenía Linus Larrabee desde su oficina, viendo el muelle donde atracaba el trasatlántico de la French Line y desde ahí, escuchar las sirenas cuando van o vienen rumbo a Paris, como las escuchó con Sabrina cuando estuvo a su lado; luego, un piso en Southwark, Londres, con vista al Támesis, cerca del Modern Tate y El Globo y así sigo gastando o invirtiendo hasta el agotamiento.

Mejor enfrentar la realidad —me dije— y saber cuáles son las probabilidades matemáticas de ganarlo. Le pedí a María Trigueros, amiga y maestra de matemática de primera magnitud, que me ayudara a calcular las probabilidades de sacarse el premio del Melate atinándole a los 6 números del 1 al 56. Se llama análisis combinatorio y la ecuación es la siguiente: 56! / 6!*(56-6)! es decir, factorial de 56 (56*55*54*53 ... *3*2*1), entre factorial de 6 (6*5*4*3*2*1) por el factorial de (56-6), es decir factorial de 50.

Calculo todo esto en Excel y me da 32,468,436, una cantidad millonaria. Para saber las probabilidades matemáticas de sacarme el premio mayor con un boleto, divido 1 entre los 32,468,436 y me da 0.000000030799143 un número de la familia fraccionaria primo hermano del cero.

Cuando le explico esto a mi mujer, me escucha y me contesta sin dudarlo un momento: Está bien, Martín, entiendo que es casi imposible... pero, ¡alguien se lo ha sacado!, ¿o no? —y, con esto, recibo un knock out técnico, le doy delete a los cálculos que hice y salgo a comprar otro Melate con mis $20 pesos.

De regreso a mi casa, caminando por la calle empedrada de Tlalpan donde vivo, pienso en la próxima temporada del Metropolitan Opera House en Nueva York y en las funciones de El Globo en Londres y, sin más me digo: total... soñar, casi no cuesta nada.