En busca de un líder completo

El Informador, Tertulia, sábado 31 de julio, 2010.

(Marcio Antonio dando su famoso discurso). Cada vez que reviso las características de los líderes, vuelvo a peinar los cuatro elementos que se requieren para ejercer el buen liderazgo y al hacerlo, me doy cuenta de las carencias que tenemos en México en estos tiempos tan revueltos. El taller de liderazgo a través de Shakespeare está dirigido a los líderes y los ejecutivos para que puedan desarrollar la habilidad de influir en los demás, sobre todo, si son “los demás” tienen otra jerarquía o que conforman lo que le llaman “el pueblo”.

He terminado de preparar uno de los talleres de liderazgo que influye basado en Julio César de Shakespeare (www.mcasillas.net) y por eso viene a colación este preocupación por la búsqueda de alguien que tenga o ejerza el llamado “el fenómeno Obama”, un político que, como veremos, tienen en su haber las cuatro características que se requieren para ostentar ese título como sabemos que en Julio César están en cuatro hombres diferentes.

Tal vez sea eso lo que nos pasa que no todos las tienen consigo y, si no, hagan su evaluación y coloquen las siguientes cuatro variables para ver quién o cuáles son las que tienen: la primera es el carisma, que en ese caso lo tenía Julio César; el segundo es la inteligencia política de Casio, un hombre sin escrúpulos que hizo el trabajo sucio para resolver una situación política en base a coaliciones que, junto con otros llevaron a cabo una conspiración, pues creían que un gobierno autocrático era peor que asesinar a quien lo ostentaba. Casio logra convencer a Bruto y así justifica el asesinato de César, que deja de ser una simple venganza por envidia; la tercera característica es la inteligencia emocional como la que despliega Marco Antonio en el discurso del entierro de César que es todo un modelo de retórica y un buen ejemplo de lo que es la inteligencia emocional y la empatía con el pueblo romano que asiste al entierro y les empieza diciendo: Friends, Romans, Countrymen, lend me your ears! hasta que logra que se amotinen en Roma y se declare una guerra civil.

La cuarta característica es el prestigio que debe tener quien se ufane de líder de tal manera que la gente sepa que las cosas que hace son por el bien público y no por el propio, como lo tenía Bruto, un hombre con el prestigio de ser un republicano honesto desde que uno de sus antepasados había terminado con Tarquino, el último rey de Roma. Una vez muerto en la batalla de Filipos, dijo Marco Antonio frente a su cadáver: Este fue el romano más nobles de todos ellos.

Se busca a quien tenga las cuatro características en una sola persona.