El efecto dominó en el Oriente Medio

El Informador, Tertulia, sábado 12 de febrero, 2011.

En Las mil y una noches nos contaba Schahrasad antes de que la sorprendiera la aurora, en una de las últimas mil y una de sus historias, la de Alí Babá cuando encuentra la cueva de los cuarenta ladrones y escucha la clave para entrar a ella al decirla en voz alta: Sésamo ábrete —el sésamo, el ajonjolí de todos los moles que también previene la impotencia masculina o también el inconsciente—, ese lugar donde se guardan los tesoros o secretos hasta que un día al punto la puerta se zafó de su alamud y se abrió de par en par.

Con esta historia en la cabeza, podremos viajar por los países que se encuentran en la costa norte de África, dando al Mediterráneo, para alertarlos del efecto dominó que se puede dar una vez que se ha iniciado en Túnez y Egipto, para seguir tocando a otros más.

De aquella ciudad, entre las de Al-Fars, como cuenta la muchacha, podremos ver ese efecto que no habíamos visto nunca antes en el Oriente Medio en donde nos dicen que casi el setenta por ciento de sus habitantes son menores de treinta y cinco años de edad, jóvenes que desean mejorar su calidad de vida y ampliar los márgenes de libertad.

La primera ficha fue Túnez, después Egipto y ahora toca a Libia en donde está Muamar el Gadafi, el mejor vestido de la región, en el poder desde 1969 después de un golpe de estado; Argel —donde nació Alberto Camus (1913) y es el escenario de La Peste—, en donde ya han muerto docenas de manifestantes contra Abdelaziz Butefika a la cabeza; luego sigue Rabat, la capital de Marruecos que alberga a Casablanca, la de Richard Blaine (Humphrey Bogart) y su famoso Café Rick en la Segunda Guerra Mundial, donde llega Víctor Laszlo y su esposa Ilsa (Ingrid Bergman) para pedirle a Sam que toque, una vez más, As Time Goes By, para recordar que un beso es sólo un beso... you must remember this, a kiss is just a kiss— y, así, volvemos al XXI, para seguir viendo esa ficha donde gobierna Mohamed VI, antes de pasar a la República Islámica de Mauritania que da al Atlántico, gobernado, después de otro golpe de estado en el 2008, por el general Aziz.

Entre Alí Babá, Camus y el Café de Rick, podremos ver si van cayendo las fichas de este dominó en el Oriente Medio, temerosos de que la ganancia sea de los fundamentalistas islamitas, en este río revuelto y que no sea la imperfecta, pero a fin de cuentas democracia y que resulte el fanatismo el que gobierne en esa región y que todo esto no haya servido de algo.

NOTA: la fotografía es Askelon de David Roberts (1841) de la Galería Brunei. Portada de las Ideas del Islam, publicada en el TLS del 21 de enero, 2011.