Ver con los oídos y oír con los ojos

El Informador, Tertulia, sábado 12 de marzo, 2011


Invitado por Loreto García Muriel y Elvira Garciadiego, la semana pasada tuve la oportunidad de participar en el 4º Encuentro de Educación Financiera Banamex en donde escuchamos —con los ojos— la conferencia magistral de Amartya Sen (1933-), premio Nobel de Economía 1998, autor de Pobreza y hambruna: un ensayo sobre el derecho y la privación, quien viajó desde Londres para estar con los dos mil quinientos asistentes al Encuentro, proponiendo un cómo y un por qué debemos de escuchar a los pobres.

No me sorprendió que empezara citando a Octavio Paz —por aquello del encuentro de las dos culturas como son la poesía y la economía—, y citó esto que decía a propósito de leer un poema es oírlo con los ojos; oírlo, es verlo con los oídos.

Al final cerró con una cita del Rey Lear de Shakespeare, cuando éste reconoce a su amigo Gloucester a quien le han sacado los ojos y le dice:

—¿Ahora andamos sin ojos en la cara y sin dinero en la bolsa?... un hombre ve sin ojos cómo va el mundo, y lo que ve lo hace con los oídos; observa al juez cómo insulta al humilde ladrón. Aviva tu oído y cámbialos de sitio... ¡listo! ¿Quién es ahora el juez y quién el ladrón? ¿Has visto al perro de un campesino que le ladre a un mendigo?

Y con este abrir y cerrar de su conferencia asegura que todo el mundo es un teatro y todos los hombres y todas las mujeres simples actores y con este poema dramático entendemos mejor eso de la libertad positiva y de la relación que existe entre ella y el desarrollo.

Hay que reconocer la capacidad que tiene una persona para hacer algo, es decir, que tiene libertad y diferenciarla de la negativa que es más común en la economía: aunque tengamos libertad, muchas veces no podemos evitar el destino fatal, como sucedió con la hambruna en Bengala y los campesinos no podían cosechar nada, ni comprar alimento y por eso se murieron de hambre.

Amartya Sen es reconocido por sus trabajos sobre las hambrunas, por su teoría del desarrollo y por la economía del bienestar —o de la felicidad—, que debería ser el pilar de las políticas en nuestros gobiernos. También ha estudiado los mecanismos detrás de la pobreza y por eso nos propone la escuchemos con los ojos y la veamos con los oídos.

Por todos estos trabajos recibió el Nobel en 1998 y el Bharat Ratna, condecoración y honor supremo en la India en 1999 y ojala después de haberlo escuchado podamos ver de esa manera de reconocer el mundo a nuestro alrededor y hacer algo a propósito para mejorarlo.