jueves, 9 de junio de 2011

¿Qué es eso de chiquillos y chiquillas?

El Informador, Tertulia, sábado 11 de junio, 2011.

Desde hace tiempo que el tema molesta, aunque nunca tuve el tiempo o la capacidad para explicar en qué consistía el malentendido como ahora lo ha hecho una doctora de El Colegio de México que mandó por correo las imprescindibles reglas ortográfica sus colegas de la Facultad de Filosofía y Letras y, a la vez, una de ellas me las hizo llegar. Son tan cristalinas que no deseo otra cosa que transmitirlas, tal cual, para que ustedes las conozcan:

En español, el plural en masculino implica ambos géneros. Así que, al dirigirse al público NO es necesario ni correcto decir "mexicanos y mexicanas", "chiquillos y chiquillas", "niños y niñas", etc., como empezó a hacerlo el ignorante del expresidente Fox y que hoy en día otros ignorantes (políticos y comunicadores) continúan con el mismo error, inclusive el presidente Calderón.

Decir ambos géneros es correcto pero SÓLO cuando el masculino y el femenino son palabras diferentes, por ejemplo: "mujeres y hombres", "toros y vacas", "damas y caballeros", etc.

Se dice ¿presidente o presidenta? En español existen los participios activos como derivados verbales: por ejemplo, el participio activo del verbo atacar, es “atacante”; el de sufrir, “sufriente”; el de cantar, “cantante”; el de existir, “existente”, etc.

¿Cuál es el participio activo del verbo ser? Es "ente", es decir, el que es, es el “ente”. Tiene entidad. Por esta razón, cuando queremos nombrar a la persona que denota una cierta capacidad de ejercer la acción que expresa el verbo, se le agrega la terminación “ente.”

Por lo tanto, a la persona que preside, se le dice "presidente", no presidenta, independientemente de su género. Se dice capilla ardiente, no "ardienta." Se dice estudiante, no "estudianta." Se dice adolescente, no "adolescenta." Se dice paciente, no "pacienta." Se dice comerciante, no "comercianta."

Cristina Fernández de Kirchner, la actual presidente de Argentina y su esposo —que en paz descanse—, no sólo hacían mal uso del lenguaje por motivos ideológicos, sino por su ignorancia de la gramática de la lengua española. Y ahora en Venezuela, también se hace uso de esta misma barbaridad.

Un MAL ejemplo sería: “la pacienta era una estudianta adolescenta sufrienta, representanta e integranta independienta de las cantantas y también atacanta, y la velaron en la capilla ardienta ahí existente.”

¿Verdad que nos suena mal eso de Presidenta, no? Bueno, siempre es bueno aprender de qué y cómo estamos hablando. La excepción a esta barbaridad son los chilenos que bien dicen bien cuando dicen que la “Sra. Bachelet es Presidente.”

¿No está claro como el agua, el buen uso del español? Entonces, ¿por qué lo siguen mal usando? Seguro que es por ignorancia de esos que desconocen las reglas de esta tan rica y exuberante lengua Española.