Las pasiones de Mahler a través de sus obras

El Informador, Tertulia, sábado 27 de agosto, 2011.

(Alma Mahler y su hija Anna, dos pasiones del compositor). Este fin de semana se termina la temporada de la Orquesta Sinfónica de Minería en la ciudad de México, concluyendo con la Octava Sinfonía en un concierto de gala antes de irnos a casa, con el cielo encapotado, después de haber viajado mes y medio entre las últimas cinco sinfonías de Mahler que expresan, sin duda, sus pasiones, gustos y deseos como esos que tuvo en vida.

Hace dos semanas, cuando escuchamos la Novena, entendimos mejor que nunca su vida. Fue una obra compuesta en 1909 que nunca escuchó, pues la primera vez que se interpretó fue en 1912, una año después de que había fallecido. El último movimiento es un Adagio reposado y plagado de referencias que tiene que ver con el descanso en la vida eterna y un recuerdo del dolor de Mahler por la muerte de su hija.

¿Cómo compartir con ustedes ese último movimiento de la Novena que escuchamos con la OSM hace un par de semanas, si sólo puedo hacerlo, desesperadamente, con estas burdas palabras en lugar de poder callarme la boca y mágicamente desear que escuchen los suspiros con una respiración entre murmullos, como los que hace para contarnos antes de despedirse de la vida, sus sueños como artista, antes de que lo demás sea el silencio, anotando por ahí, como si se le escapara de las manos, uno que otro recuerdo —lejano— como los que tuvo con pasión con su Alma o simplemente con ese plácido caminar en el verano a orillas de algún lago mientras veía a lo lejos cómo se formaba la tormenta que luego escuchamos como si fuera otro sueño como el que ahora nos imaginamos escuchar?

Con la Octava en este fin de semana se pude uno asomar y disfrutar de la maestría que alcanzó cuando trata de convertir su delirio de grandeza en una obra sinfónica, que requiere en este caso de siete conjuntos corales, como serán los Niños y Jóvenes cantores de la ENEM / UNAM; Schola Cantorum de México; Coro Filarmónico Universitarios; New York Choral Society; Coral Ars Iovialis / Facultad de Ingeniería; Coro Pro Música y el Grupo Coral Cáritas.

¿Me explico? A ver si dejan estas voces algún lugar disponible en la Sala Nezahualcóyotl para los parroquianos que queremos oír esa obra como es la Octava majestuosamente coral, como se pueden dar cuenta, dominada por ese instrumento humano, sobre todos los demás, ahora dirigidos por Carlos Miguel Prieto que tratará de armonizar las primeras instancias con las que le siguen, en un tejido de voces, en medio de un drama tejido entre los coros que seguro llenarán el espacio con sus voces y nuestra alma con sus ecos.