jueves, 26 de abril de 2012

¿Quién es la mas hermosa del reino?

INFOSEL, Crónica cultural, jueves 26 de abril, 2012.

Julia Roberts como la Madrastra.
La fantasía de que la hija o la hijastra en este caso, sea la más bella del reino y sobre todo, mucho más bella de quien pregunta, desata la locura y los deseos de acabar con ella, no sólo como un deseo reprimido, sino de intentarlo en la realidad, como sucede en este cuento de hadas, con el que las jovencitas pueden digerir esos conflictos y, de esa manera, vencer el miedo que tengan, si se habían imaginado que la bruja sabe lo que ellas piensan, es decir, por desaparezcan del panorama y les deje el camino libre para lograr su sueño: ser la única para el padre. Por otro lado, intuyen que, para crecer y madurar, hay que enfrentar algunos sucesos delimitados por el amor y el odio que están presentes y bien enraizados en lo más profundo de nuestro ser.

«El origen de la armoniosa belleza de Blancanieves —dice Bruno Bettelheim— es el sol, la blancura y la pureza de la intensa luz de que refleja, así como, los siete planetas que decían giraban alrededor del Sol, como los siete enanos de esta historia.»

Por fortuna, los cuentos de hadas tienen casi siempre un final feliz y los jóvenes pueden ver cómo sus terribles conflictos tienen una salida y los complejos de Edipo o Electra quedarían resueltos después de tener mil aventuras arriesgadas, inclusive la cercanía de la muerte, por haber aceptado morder la manzana hechizada.

Poco a poco vamos sacando nuestras propias conclusiones hasta que alcanzamos una mayor comprensión de esos problemas… En algunos cuentos, el héroe o la heroína tiene que buscar, viajar y sobrellevar una existencia solitaria (¡ah!, también eso de aceptar la soledad es otro punto clave del crecimiento), antes de estar preparado para encontrar, rescatar y unirse a la persona que vendrá a desplazar a la figura del padre —o de la madre en caso de ser niño— o, como ahora resulta, cuando aparece el príncipe azul, en donde ella encuentra un significado diferente y más permanente en su vida.

Nada mejor que nuestra imaginación. Por eso, cuando vemos una representación que sustituye lo que hemos imaginado basada en la misma narración nos decepciona, como es el caso de la reina bruja interpretada por la bella Julia Roberts, tal como se pueden imaginar las niñas cuando son pequeñas y que piensan que «mi madre es la más bella de todas las mujeres del reino.»

Luego, los siete enanos como los vemos en Espejito, espejito (Mirror, mirror) no son como esos que nos habíamos imaginado, sino que resultan ser unos enanos «reales», con los que recibimos un especie de golpe directo a nuestra fantasía, donde las escenas (medio inocentes) como las que habíamos imaginado, se conviertan en una vulgaridad con la que se desmorona la historia que nos habíamos hecho cuando Blancanieves huyendo, perdida en el bosque, se refugia con estos seres que se supone se quedaron en una etapa de su vida sin madurar: asexuales, sin padres, ni hijos y sin mujer alguna, características que desaparecen al ver a estos otros enanos de carne y hueso que la ven con una cierta mirada lascivia.

Con esos individuos no podemos imaginarnos en qué consiste «crecer», tal como lo deseamos que suceda para resolver nuestros conflictos, aunque sabemos que es necesario que alguien muera —real o simbólicamente hablando—, para que otro pueda crecer y llegue a ser lo que es él o ella sea y declare «I am what I am», una vez que la joven o el joven deja de considerarse el único objeto de atracción y piensa en los demás, superando de esta manera su narcisismo cuando creen que son el centro de todas la cosas.

Cuando «consideramos» a los demás, cuando podemos ponernos en el lugar de los otros, crecemos y dejamos a un lado lo del «espejito, espejito». Ahora que pensamos en los demás, nos transformamos y maduramos como en este caso, el cazador que tendría que darle muerte a Blancanieves y que éste (o el padre), le salva la vida, pensando en ella para convertirse en el héroe que nos defiende de la brujería de la madre y, de esta manera, la pequeña tiene posibilidades de superar a la bruja que muere mientras ella descansa en el bosque, como muerta, hasta llega el príncipe de sus sueños para que vivan felices por el resto de sus vidas.