La música que hace posible la vida

INFOSEL, Crónica cultural del jueves 5 de julio, 2012.

Carlos Miguel Prieto.
Para disfrutar de una experiencia musical en vivo y en directo o para ascender al universo de la invención —de mano de la musa de fuego—, tienen que coincidir varias piezas y que éstas se acomoden en su lugar, tal como son el contenido y el continente musical para entonces dejarse llevar por la melodía y los ritmos y poder navegar sobre las aguas de la música, dejando que nos arrastre su corriente.

El continente es la Sala Nezahualcóyotl del Centro Cultural de la UNAM, sin duda, una de las mejores salas de conciertos del mundo: cómoda, elegante y con la mejor de las acústicas posibles y, en caso particular, cerca de casa, por lo que bien puedo asegurar que es doblemente buena, como lo breve y bueno cuando escribimos. Otra pieza en este caso, es la orquesta con sus músicos seleccionados para la temporada y, por lo tanto sin ataduras, simplemente disfrutando lo efímero de la temporada para que interpreten las obras con ganas y se dejan guiar por su director, en este caso Carlos Miguel Prieto, un amable, culto y bien educado director de orquesta que desde que entra a la sala muestra su elegancia con un paso firme y una sonrisa que nos contagia antes de pararse frente a su orquesta, derecho y alto como una espiga de trigo, para iniciar la obra del programa que ha preparado, cuidando los pequeños grandes momentos y si hay un cierre en ‘Do mayor’, hace que el público se entere claramente.

La programación es otra piezas de este rompecabezas. Este año se caracteriza por tener una variedad de obras, pocas de ellas del repertorio clásico y varias que podemos considerar excéntricas y novedosas. Son nueve los conciertos programados en la temporada que inicia este sábado y domingo (7 y 8 de julio) y concluye con un concierto de gala el 1º y 2 de septiembre con un programa extraordinario en donde van a interpretar la sinfonía coral Romeo y Julieta de Héctor Berlioz, una obra en donde el compositor decidió que Fray Lorenzo nos relate la trágica historia de ese amor imposible, mientras él traducía la poesía de Shakespeare en música.

Empezamos con la Sinfonía «Desde el nuevo mundo» de Dvorák, pasando por la Fantasía sobre temas de ‘Carmen’ de Bizet-De Sarasate con Peter Quint al violín y el Requiem de Fauré, antes del Primer Concierto para violonchelo de Shostakovich con Carlos Prieto como solista, después de haber escuchado la Quinta Sinfonía de Carlos Chávez; también escucharemos la obra que compuso Ravel para su amigo que perdió una mano en la Guerra, obra que interpretará Jorge Federico Osorio al piano. Por ahí, la desconocida de Dutilleux Tout un monde lointain y la nostalgia que se destila y que asociamos con la literaria de Proust que se dedicó a buscar en su memoria todo ese mundo tan lejano como es el de la infancia.

Podremos disfrutar los sábados por la noche o los domingos al mediodía de esta música para dejarnos llevar por ella y compartirla con un público que, sin duda, es otra de las piezas para armar este rompecabezas y que, en este caso, son amantes de la música que cada año vuelven a reunirse para compartir esta experiencia.

«¡Arte y nada más que arte! Ese es el gran significado que hace posible la vida, es el gran seductor y el mejor estimulante que hay», como decía Nietzsche y, a partir de esa idea, apreciar esta música que ocupa un lugar privilegiado en la jerarquía de nuestros valores.