Encuentro de teatro en San Miguel Allende


INFOSEL, Crónica cultural para el jueves 30 de agosto, 2012.
Sueño de una noche de verano: Oberon hechizando a Titania.
México D.F. a jueves 30 de agosto, 2012.— Si este fin de semana le faltaba un pretexto para ir a San Miguel de Allende, tal vez el Primer Encuentro de Teatro como el que han organizado John H. Morrow y la comunidad de esa ciudad Colonial para disfrutar del «mejor simulacro de la vida», como dice Mario Vargas Llosa. Entre otras cosas podrá ver, el viernes por la noche, la versión del Ricardo III (Un Sueño) con Erando González donde, como bien dice el maestro José Barba-Martín: «la maldad también seduce».

¿Cómo nos tenemos que sentir para ofrecer a cambio todo lo tenemos —o lo que teníamos— como ofrecer nuestro reino por un caballo que nos saque de la barranca? Ese fue el grito que dio Ricardo III al final de la batalla de Bosworth (en el siglo XV) cuando estaba perdido este «fascinante asesino y monstruo seductor», como dice Erando en la adaptación que hace de la obra original y que sabemos es un maldito villano que nos seduce con su, también, maldito sentido del humor negro como la tinta china, sobre todo, cuando lo escuchamos en sus soliloquio antes de la batalla y el otro, cuando seduce Lady Ana.

Primero manda matar a su hermano Clarence y culpa al hermano mayor, al frágil y enfermizo rey Eduardo IV, quien muere al recibir esta noticia como los toros de lidia. Luego, acaba con sus tres sobrinos: el mayor, heredero del trono; luego seduce a Lady Ana mientras entierra a su suegro (Enrique VI) y a su esposo (el príncipe), los dos víctimas del mismo Ricardo al final de la Guerra de las Rosas: «ha terminado el invierno de la destemplanza y ahora es el sol (sun-hijo-son) de York» el que calentará este reino de Inglaterra. (¡Ja, ja!, podríamos escuchar la risa interior de ese villano cuando declara esto). Lady Ana lo acepta y después de besarla triunfante este monstruo se voltea con nosotros y nos dice en un aparte:

¿Cuándo una mujer cedió a tal cortejo? 
¿Conocen a alguien que haya sido conquistada de esta manera? 
Maté al esposo y al padre y ahora se ha rendido a este odio extremo… 
sí, la tengo… sí, pero será por poco tiempo.

Al final de su vida desesperado pide: 

¡Un caballo! 
¡Un caballo! ¡Mi reino por un caballo! 

Y los espectros que le pesaban sobre su alma, son los que terminan venciéndolo en la batalla final.

El sábado por la noche podrán enterarse de la nueva versión que he hecho del Sueño de una noche de verano seguido de las leyendas de Píramo y Tisbe, con una representación de varios fragmentos de esa comedia con Margarita González Ortiz, Emilio Méndez y Jorge Ávalos, maestros de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM y compañeros de la Cátedra de José Luis Ibáñez y que interpretarán varios papeles durante el Primer Encuentro de Teatro.

El disparador de la nueva versión que he publicado fue Ron Rosenbaum, un maestro de Yale que escribió Shakespeare War’s en donde nos dice cómo esa obra había sido un parteaguas en su vida. Como la lectura de las obras de Shakespeare y por ese paralelismo me puse a trabajar en esta nueva versión en español que me permitió clavarme a fondo en esto de los sueños. Fueron tres años de inmersión en ese tema, estructurada como su nombre lo indica, demostrando con esto el interés que puedo tener el mundo de los sueños, pues sabemos que estamos hechos de esa misma tela.

La puesta en escena que vio Rosenbaum en Stratford-upon-Avon (1970) le cambió la vida, por eso, los invito para que ojalá la experiencia que tengan ahora en San Miguel les podría cambiar la suya propia.