martes, 18 de diciembre de 2012

Lo inesperado que nos llena de esperanza


La Plaza de Armas de Maravatío, Michoacán.

México D.F., a martes 18 de diciembre, 2012.— Si yo les preguntara cómo se imaginan que es el Centro de Bachillerato Tecnológico Agropecuario 181 (CBTA 181) que está a 8 kilómetros de Maravatío, ¿qué me podrían decir? Bueno, pues cualquier cosa que me digan, están equivocados, porque no es posible conocer esa realidad desde nuestro escritorio en la ciudad de México o donde estemos, se los digo porque acabo de comprobar , asombrado de lo que conocí y, por eso, quiero compartir con esta breve crónica la experiencia de ese viaje a lo desconocido y de poder ver la energía que se despliega en ese bachillerato y el entusiasmo desbordante de su director, el ingeniero Rafael Abrego Martínez que se permea en los mil y pico de estudiantes y en muchos sentidos y direcciones pero con una sola idea en la cabeza: ser el mejor bachillerato en México. Me dio la impresión de que lo están logrando.

Maravatío quiere decir en purépecha «cosa o lugar precioso» —no cabe duda que la fantasía y la imaginación de esa raza es notable. Es la cabeza de municipio y viven de la agricultura como el maíz que ahora, en invierno, vimos las parcelas güeras y despeinadas, que seguramente las van a trabajar en primavera; o de la fresa, abundante, rojas, gordas y rozagantes que viven enterrada bajo la tierra negra peinada con sus copetes verdes. Por eso de esa vocación municipal, nace el bachillerato donde se estudian entre otras cosas, técnicas agropecuarias en congruencia con su geografía.

Pero los estudiantes que asisten al bachillerato con los que estuve platicando sobre las obras de Shakespeare que tiene que ver con ellos para que, cuando las lean, las conviertan en algo personal, que se imaginen que puede ser la Verona de Romeo y Julieta o como le hacemos con los retratos si tratamos de asociar y verlo para saber a quién se parece eso que está expuesto, para que la obra se convierte en espejo y su lectura sea «la mejor manera de conocernos a nosotros mismos», como sugirió Vargas Llosa después de haber visto El año del pensamiento mágico con Vanesa Redgrave.

Eliseo Quezada Uribe es un hombre de libros encargado de promover, desde Uruapan donde reside, la 2ª Feria Regional del Libro Maravatío y a estas alturas del fin de año, volvió a poner junto con el CBTA 181 unas mesas alrededor de la plaza de armas con libros, además de ofrecer la narración de Jaime Omar García Alfaro, un cuanta-cuentos, para poner en contacto a los jóvenes que, con razón, sólo piensan ya en sus vacaciones, para ver si así les mueve el tapete a esa sociedad —poco o nada leída—, por unos días para que vean si la literatura les sirve de algo en la vida.

En el CBTA se han creado clubes y los jóvenes —más de mil—, participan en el club de canto que entusiasmas al resto; otros sin parte del club de lectura; más los clubes deportivos y, para que las niñas agreguen a su bolsa de experiencias para mejorar su autoestima,  concursos de belleza para aprender a actuar en público, con un certamen donde se pasearon por el escenario del Teatro Morelos —una joya reconstruida y otra de las sorpresas—, para que hablaran de la ciudad, de sus costumbres y vestuarios que portaban, a pesar del temblor de rodillas a la hora de hablar en público.

Hay esperanza y desconocimiento de todas estas cosas y cuando tenemos la oportunidad de conocerlas y de compartir asombrado esa energía que despliegan, nos da tanto gusto porque renace la esperanza cuando en medio de un Estado tan problemático, confirmamos de que hay en ese Maravatío tan de paso, jóvenes con ganas que se preparan para triunfar.