viernes, 25 de enero de 2013

¡Hoy tengo un sueño!


El INFORMADOR, Tertulia del sábado 26 de enero, 2013. 
Barack Obama en las escaleras del Congreso antes de tomar su protesta.
El pasado domingo 20 y lunes 21 de enero, tomaron la protesta a Barack Obama como presidente electo de Estados Unidos en dos ceremonias diferentes: una privada en la Casa Blanca, porque ley debía de hacerlo justo ese día 20 de enero, pero, como este año cayó en domingo, tuvo que hacer una segunda, que es la toma de protesta pública que, por extraño que nos suene, se realiza en las escaleras del Congreso en donde dijo: ‘Sostenemos que estas verdades son evidentes: que todos los hombres son creados iguales, que son dotados por su Creador de ciertos derechos inalienables, que entre éstos están la Vida, la Libertad y la búsqueda de la felicidad’ —lo oímos decir ese día al inicio de su discurso.

Y tomo estas palabras porque lo asocio con el hecho de que el 21 de enero se celebra con el nacimiento de Martin Luther King (1929-1968), quien tuvo un sueño y dio la vida para lograr la igualdad de razas, para ser un ejemplo de liderazgo al cual me refiero cada vez que trato de explicar lo que es ‘tener una visión’ o ‘un sueño’ como él dice. En ese momento les leo eso que decía y lo asocio con la fortuna de poder trabajar en algo en donde uno intenta alcanzar ese sueño que nace del fondo de nuestra alma y que propone cómo nos gustaría que fuese el futuro: 

Hoy tengo un sueño. Sueño que un día, en las rojas colinas de Georgia, los hijos de los antiguos esclavos y los hijos de los antiguos dueños de los esclavos, se puedan sentar juntos en la mesa de la hermandad... Sueño que mis cuatro hijos vivirán un día en un país en el cual no serán juzgados por el color de su piel, sino por los rasgos de su personalidad. ¡Hoy tengo un sueño!

El hecho de que Obama esté ahora en la Casa Blanca es como si se hubiera realizado el sueño de Luther King cincuenta años después. Sin duda se ha avanzado en ese sentido, pero todavía siguen siendo los WASP los que dominan los puestos de poder en las corporaciones y en el Congreso de los Estados Unidos.

Por eso, los gestos y la resaca que tiene que ver con la discriminación de los ultras republicanos miembros del tea party que disfrazan su rechazo al color de la piel, acusándolo de populista como dicen aquellos que lo rechazan.

Hace cuatro años Obama dijo en su discurso de toma de posesión: “hemos seguido adelante no tanto por la visión del liderazgo, sino porque hemos mantenido la fidelidad a los ideales de los próceres y la fe en los documentos fundamentales; así tiene que ser con esta generación de estadounidenses, que estamos en medio de crisis y que no entienden cabalmente. Nuestra nación está en guerra contra una vasta red de violencia y odio, nuestra economía está debilitada por la irresponsabilidad de algunos, pero también por que no hemos tomado decisiones firmes para preparar a nuestra nación para que entre a una nueva era…”

Ahora, en su segundo período, ya no tiene que perder el tiempo buscando otra reelección y es tiempo de integrar su economía, ajustar los impuestos y gastos, crear nuevos empleos. Los que estamos al sur del río Bravo deseamos que lo logre porque, de tener una recesión, nos pegaría directo y a la cabeza.