domingo, 10 de marzo de 2013

¡Tener el valor de aceptar lo que entiendes!

La música que, entre otras artes, despega en el Siglo de las Luces.

México D.F., a domingo 10 de marzo, 2013.— Cuando el doctor Dave Ward empezó el primer curso virtual gratuito de Introducción a la Filosofía a través de Internet, el curso que ofrece la Universidad de Edimburgo a través de www.coursera.com, en donde define lo que él entiende por Filosofía y nos dice que, entre otras cosas, tiene que ver con ‘ese saber preguntarse lo fundamental’, como es aquello que en un momento dado deseamos articular para entender mejor la vida tal como la que vamos descubriendo con el tiempo para que, de alguna manera, nos detengamos un momento y podamos acercarnos para tener una respuesta y que de esa manera podamos reconocer alguna de las facetas de lo que nos estamos cuestionando, no puedo dejar de pensar en esto que estudiamos que tiene que ver con el deseo de ‘disipar las tinieblas de la humanidad’, tal como lo hicieron en el Siglo de las Luces.

Entre otras cosas, la explicación que nos ofrece David Hume (1711-1776) en De la superstición y la religión me ha interesado lo suficiente para lograr entender, por un lado, lo que le llaman la ‘autonomía intelectual’, basada en esa confianza que podemos adquirir para entender las cosas por uno mismo, sin dejar de aceptar los testimonios de los demás, de tal manera que entre todo este conocimiento, podamos hacer a un lado la superstición y los llamados milagros que no son más que ‘una violación a las leyes naturales y, por lo tanto, son hechos improbables de los que no hay testimonio suficiente que puedan sostenerlos, excepto, que sea de tal naturaleza que su falsedad sea más milagrosa que el hecho que trata de establecer.’

Por otro lado, tener la posibilidad de arraigar el conocimiento en lo creíble basado en el sentido común, como lo concibe Thomas Reid (1710-1796), otro hombre de la Ilustración, cuando dice que ‘los pensamientos de los que soy consciente, son pensamientos (que surgen) de mí mismo, de mi mente y de mi persona y las cosas que sucedieron realmente, las recuerdo de manera indistinta, a pesar de tener (algunas veces) un cierto protagonismo sobre nuestras acciones… y de esta manera, podamos aceptar el testimonio de los demás, para que, finalmente, confiemos en nuestro sentido común.’

Finalmente, también comprender cómo hay gente que le gusta dar un hecho por evidente, sólo por el placer de dar una noticia y que sean los primeros en reportarla: este es el famoso rumor o calumnia que, cuando se hace presente, va como el viento que cubre toda la tierra, tal como podemos rescatar en una de las obras de Shakespeare: en mis lenguas viaja de continuo la calumnia, la cual divulgo de tantos modos puedo, llenando de errores el oído de los hombres. Hablo de paz, mientras que la enemistad oculta, hiere al mundo con plácida sonrisa. Y ¿quién sino el Rumor, quien otro, alza temibles concentraciones y organiza la defensa mientras juegan hinchados de otros males, grávidos del ceñudo tirano de la guerra y no hay tal? —como dice el Prólogo en la Segunda Parte de Enrique IV— enfatizando que el Rumor siempre trae falsas y reconfortantes nuevas, peores que las verdaderas desgracias.

La consigna de ese siglo fue: Sapere aude!, es decir, ¡atrévete a conocer! —y a esto, se le puede agregar aquello que completa la idea, como es y ten el valor de aceptar lo que entiendes.

Por eso, el haber logrado entender que podemos lograr una autonomía intelectual con la que podamos resistir los ventarrones y de esta manera concebir que la vida tiene sentido si logramos aceptar las cosas tal como las entendemos, sencillamente porque son producto de esa honestidad que puede tener uno con uno mismo, ha sido una manera fantástica de reforzar esto que había de alguna manera intuido.
Las nuevas tecnología nos permite muchas cosas: como haber tomado este curso de Filosofía desde Coursera, en donde me entero que se han inscrito 29 nuevas universidades del mundo (entre ellas la UNAM y el TEC de  Monterrey), para poder ofrecer 92 nuevos cursos ahora en 5 idiomas para que ya sumen más de 2.7 millones de alumnos, entre ellos, su servidor.