La geometría de todos los tiempos

INFOSEL, Crónica cultural del jueves 27 de junio, 2013.

El cubo infernal de James Turrell (1943-) en el MUAC.
Antes que supiéramos cómo se llamaban ya existían las formas en el espacio con todas sus características originales y con los cortes que la naturaleza se encarga de ejecutar hasta que los egipcios empezaron a jugar con ellas, primero para medir las parcelas de tierra (geo) y luego, para construir en los desiertos sus pirámides elegantes que guardan en su seno el resto de sus príncipes momificados. Por las noches medían las estrellas y así encontraron relaciones que se repetían en cada figura para poder seguir midiendo (metría) lo que era necesario con esos instrumentos parecidos al compás, el teodolito, el pantógrafo como el que construyeron en 1603 para dibujar (grafos), todo (panto) y establecer esas relaciones como las que podemos ver en los papiros de Oxirrinco (ver Wikipedia) donde se publican las propuestas de Euclides (325-265 a.C.) el ‘padre de la geometría’ y tema que hoy nos incumbe por las dos exposiciones que hay en la ciudad de México con obras que juegan con la geometría donde, por fortuna, no hay ninguna obra de Sebastián, convertido en una plaga con ‘síndrome babilónico’ y esas esculturas monumentales fuera de escala: toneladas de fierro que deberían obligarlo a recoger de todos lados como el ‘Caballito’ en la Av. Juárez o la imperdonable joroba amarilla en Guadalajara y una retorcida y absurda que acaba de colocar frente a la rectoría de la UNAM, tal como Guillermo Sheridan propone en su artículo ‘Lo mega es cultura’ de Letras Libres en diciembre del 2012, asegura que ‘Sebastián es un artista que mide su modestia en toneladas’. Por eso, sería mejor que se reciclen sus obras para hacer rieles para el ferrocarril.

La persistencia de la geometría es una exposición que está en el MUAC del Centro Cultural Universitario patrocinada por La Caixa y el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona en donde disfrutamos de las obras minimalistas, sobre todo, la de James Turrell (ver foto); la otra exposición se llama Geometrismo Escultórico Mexicano y está en Arte Hoy Galería (Presidente Carranza 176, Coyoacán), con obra de Jesús Mayagoitia, un artista que admiramos desde hace tiempo por su escultura blanca y esbelta, una de las más bellas que hay en la ciudad de México, instalada en la lateral de Insurgentes, a un lado del Estadio Olímpico; hay obra de de Vicente Rojo y de Ángela Gurría, felices de que hayan relocalizado su escultura para las Olimpíadas del 68, como esa pareja que está ahora en el Periférico, a un lado de Insurgentes, donde vemos a esa pareja real que observan impávidos lo que sucede a su alrededor, ella de blanco y él de negro; hay obra de Yvonne Domenge ojalá como las esferas con las que asombró en Chicago y, entre otras, hay obra de Antonio Chemor y de María Lagunes, maestra en estas artes. En fin, la geometría en acción.

Vale la pena esas fotos en donde una mujer detiene una cuerda en el cateto del triángulo que pasa de escaleno a equilátero para volver a escaleno, donde sabemos que la hipotenusa es la raíz cuadrada de la suma de los catetos que, desdoblada, en espejo con la diagonal hacer un rectángulo perfecto.

Bien tratada la geometría aunque fría, la podemos disfrutar por la simetría o esas curvas elegantes como las del círculo (vicioso) que, girado, hace una esfera (viciosa), redonda y perfecta o como el notable cubo infernal de James Turrell (1943-), parte esencial de esta persistencia de la geometría.