El que ríe al último, ríe mejor

INFOSEL, Crónica cultural del jueves 12 de diciembre, 2013.
Ambrogio Maestri como Falstaff en la producción del MET. 
No sabía que Falstaff fue la última ópera que compuso Verdi y que se estrenó cuando tenía 80 años de edad. Mucho menos que el final de esta ópera, aparte de ser una fuga, es un especie de mensajito o parte de su filosofía de la vida como no lo esperaba de este compositor que siempre imaginé que era un hombre serio. Por eso, es sorprendente que haya puesto en la voz del viejo Falstaff esto que nos quiso decir: Todo en el mundo es una burla. El hombre es burlón y en su cerebro siempre vacila la razón. ¡Todos somos engañados! Todo hombre se ríe de los demás, pero el que ríe al último, ríe mejor.

Verdi fue el hombre más famoso en la Italia del XIX y la gente hacía pintas con un “¡VIVA VERDI!”,ç en donde VERDI eran también las siglas del movimiento italiano de liberación contra la dominación austriaca y que escondían a la policía el “¡VIVA Vittorio Emmanuele Re d´Italia!” 

El compositor de Nabucco, de Aida, de Otelo y de Macbeth entre otras decena de obras trágicas y dramáticas, de pronto hace a un lado la solemnidad, se suelta el pelo, y se pone a trabajar con su amigo Arrigo Boito, el libretista en esta comedia lírica operística basada en el personaje de Sir John Falstaff que retomaron del que aparece en Enrique IV, Primera y Segunda parte y su caricatura en Las alegres comadres de Windsor también de Shakespeare.

El sábado 14 de diciembre a las 12:00 transmite el MET de NY a todo el mundo Falstaff de Verdi bajo la dirección de James Levin —desde su silla de ruedas a consecuencia del mal de Parkinson que parece haber superado. El barítono Ambrogio Maestri (1970-) será el personaje principal de esta comedia tejida con el hilo del buen humor, las equivocaciones y la desfachatez de un caballero venido a menos que le urge resolver su estado civil y económico pero que se equivoca al intentarlo y resulta ser el seductor burlado.

Shakespeare había ensayado de una manera magistral los enredos a tres bandas en la Comedia de las equivocaciones en 1593, cuando trata con maestría el enredo de las confusiones entre dos pares de gemelos —patrones y sirvientes— que, separados por un naufragio, intentan reencontrarse en medio de los enredos y las confusiones que se dan por todos lados.

Falstaff es maltratado por las comadres que terminan aventándolo, como si fuese ropa sucia, al Támesis y luego, lo apalean y pellizcan una noche de verano —más bien de mayo cuando en la antigüedad la gente enloquecía— maltratando al caballero de falsas credenciales y dudoso comportamiento.

Por ser Caballero (Sir) se sentía superior a Alice Ford (Ángela Meade) y Meg Page (Jennifer Johnson Cano) las dos comadres vecinas de Windsor ofendidas por el viejo Falstaff porque las pretende bajo una mala estrategia. Las dos se ponen de acuerdo e imaginan cómo burlarse para escarmiento de ese gordo adorable, tramposo, mitómano, corrupto y falso caballero que no tiene pelos en la lengua cuando se pregunta, entre otras cosas, sobre el honor, que era el argumento que usaban los poderosos, a la menor provocación, para justificar las guerras y la destrucción.


Desde el canto a la libertad de Nabucco (1842), Verdi se hizo popular de toda la Italia y sus arias se cantaban como canciones de amor napolitano. Falstaff es un torrente musical, tal como lo comenta Sergio Vela en aulabierta, en donde nos explica que es una obra descomunal y deslumbrante pero que, no ha llegado a arraigar en el gusto del gran público porque está carente de arias y, por eso, la gente cree que resulta poco melodiosa… aunque es tal la proliferación de ideas melódicas que resulta avasalladora y prácticamente inasible: en el momento que estamos digiriendo una idea melódica, viene, como la ola del mar, la siguiente y así, hasta el gran final con una fuga majestuosa.