viernes, 20 de diciembre de 2013

Lugares con genio: Guadalajara y Praga

EL INFORMADOR, Tertulia del sábado 21 de diciembre, 2013.
Praga y el río Moldava que lo circunda.
Preparando una lista de libros para estas vacaciones escogí los Lugares con genio. Los escritores y sus ciudades de Fernando Savater (Sudamericana, 2013) que pensé venía al caso si un día queremos viajar a través de sus escritores, de tal manera que, cuando lo hagamos, sea un turismo más rico emocionalmente hablando.

Ahora, la idea de ese libro la contrasto con lo que preparó María Palomar en el capítulo de Guadalajara d/escrita —parte del curso Guadalajara, la perla de Occidente que estará disponible en febrero, 2014 en www.aulabierta.org—, donde escogió textos de escritores que hablan de esta perla, como Bernardo de Balbuena en el XVI o Altamirano en el XIX cuando propone que es la hija predilecta del trueno y de la tempestad o Agustín Yáñez en el XX, cuando recuerda el trueno de asustar que estremeció la barranca.

Mucho mejor la idea de María que realmente nos permite conocer y disfrutar más a la ciudad de Guadalajara a través de algunos escritores y no como es la promesa de Savater que nos ofrece más bien detalles biográficos de algunos grandes escritores y uno que otro detalle de las ciudades que habitaron como es la Praga de Kafka o el Buenos Aires de Borges o La Isla Negra, más que Santiago de Chile, con Pablo Neruda; vamos a ver qué dice de Londres aprovechando a Virginia Woolf y de Lisboa con Fernando Pessoa, así como, la Florencia de Dante y la ciudad de México de Octavio Paz (con curiosidad de saber qué nos dice Savater de este poeta que conocimos  en vida) y así, trata de los autores no tanto de las ciudades con anécdotas sabrosas de sus vidas como la de Stevenson en Edimburgo o el viejo Madrid de Cervantes y Lope de Vega que tiene este Soneto inolvidable que empieza así: ir y quedarse, y con quedar partirse… Bueno, no cabe la menor duda que el libro de Savater es una manera de viajar alrededor de nuestro sillón para conocer más que las ciudades, la intimidad a sus escritores.

Por eso ofrezco como contraste esto que preparó María Palomar cuando cita a Altamirano y describe Guadalajara: la vista no puede menos de quedar encantada al ver brotar de la llanura, como una visión mágica, a la bella capital de Jalisco, con sus soberbias y blancas torres y cúpulas, y sus elegantes edificios que brillan entre el fondo verde oscuro de sus dilatados jardines… parece una ciudad oriental que encierra en su seno todas las bellezas que traen a la memoria la imagen de esas ciudades del desierto descritas en las poéticas leyendas de la Biblia.

Mientras que con Savater leemos detalles de la vida de Kafka al tiempo que escuchamos a Smentana a propósito del río Moldava y nos asomamos por la ventana de su cuarto antes de acompañarlo para que le lea a Felice Bauer La condena para enteremos que ese día fue cuando reconoció su vocación de escritor y no de abogado, en contra de lo que pensaba su padre al quien le dedicó después ese texto lleno de reclamos como es Carta al padre; luego nos enteramos que iba al hipódromo y que por eso escribió esto que tiene múltiples y contradictorias interpretaciones como buena obra literaria: los mejores amigos no han apostado a nuestro caballo porque temen que si pierden, podrían enfadarse con nosotros. Pero como nuestro caballo ha sido el primero y ellos no han ganado nada, cuando pasamos, se dan la vuelta y prefieren mirar a otro lado. Texto genial pero no trata de la ciudad de Praga.