miércoles, 19 de febrero de 2014

Abril es el mes más cruel

INFOSEL, Crónica cultural del jueves 20 de febrero, 2014.
Fiona Shaw en la versión digital de este gran poema de T.S. Eliot.
Cuenta Ernest Hemingway en Paris era una fiesta (Seix Barral, 1964) que Ezra Pound se portó como un buen amigo y que siempre estaba ocupado haciendo favores a todo el mundo y, en particular, a T.S. Eliot que tanto le preocupaba quien, según le explicaba a Hemingway tenía que trabajar en un banco en Londres y, por consiguiente, no disponía de tiempo apropiado para su labor poética.

Ezra le corrigió a Eliot ese gran poema como es The Waste Land o La tierra baldía (1922), tal como lo podemos ver página por página en el libro digital (para la iPad) como lo hizo Faber&Faber (con Touch Press en el 2011) y que gracias a la recomendación que me hizo hace más de un año Jesús Silva-Hérzog Márquez me permitió conocer y disfrutar desde entonces del único y auténtico libro integral digitalizado (o LIDE, como le llamo) que vale $179 pesos y que sigue siendo el paradigma de lo que verdaderamente es un libros digital.

Entonces, preocupado como estaba Ezra, fundó en Paris lo que le llamó la sociedad del Bel Esprit junto con la rica Miss Natalie Barney, americana de origen, protectora de las artes que abría salones en su casa y que, si el clima se lo permitía, las hacía en el jardín sobre el templete griego: la concepción encarnada en el Bel Esprit era la de que cada cual aportaría una parte de sus ingresos, y entre todos se constituiría un fondo con el que sacarían a Mr. Eliot de su banco y él tendría dinero para escribir poesía —escribió Hemingway.

Eliot ya había escrito Possum’s Book of Practical Cats o El libro de los gatos habilidosos (1939) sobre el cual Andrew Lloyd Weber hizo Cats, la famosa comedia musical que está en la cartelera en la ciudad de México en el Teatro San Rafael con llenos semanales.

Eliot es un poeta preocupado por el tiempo sobre todo, en lo que tiene que ver con “eso que pudo haber pasado” y que es la esencia de la creación literaria y por eso decía Eliot que lo que pudo haber sido es una mera abstracción, una eterna posibilidad en el mundo de la especulación. Lo que pudo haber sido y lo que fue apuntan a un solo fin, que siempre está presente.

Hemingway fue uno de los agentes más enérgicos del Bel Esprit y recuerda que uno de sus sueños más felices eran aquellos en que veía al Comandante (T.S. Eliot) salir a grandes zancadas por la puerta del banco, transformado en un hombre libre. Pero cuenta este hombre bipolar que, en realidad, apostaba el dinero que conseguía en las carreras de caballos.

Y uno se queda pensando en todo esto cuando una vez más volvemos a ver la interpretación de Fiona Shaw con el poema de La tierra baldía para volver a valuar el trabajo de los poetas que fueron salvados por algo como el Bel Esprit para que puedan dedicarse a plasmar sus ideas e imágenes que son las que perduran una vez que han logrado seducir a la musa de fuego que es quien ilumina para poder ver lo que está escondido en la olla del inconsciente para que Eliot pudiera escribir y dejar claro que 

Abril es el mes más cruel: 
engendra lilas de la tierra muerta, 
mezcla los recuerdos con los anhelos 
y despierta a las inertes raíces con lluvias de la primavera.


Eliot había leído a Coriolano de Shakespeare (que podremos ver el 24 y 25 de febrero desde Londres en El Lunario) y sabía del odio del General por los tribunos del pueblo a los que les dice hasta de lo que se van a morir: ¡Vulgar algarabía de perros!, cuyo aliento odio como el tufo de los pantanos pútridos… ¡Dios mío! Luego escribe su poema Coriolan y la odiada marcha militar como la del ejército romano de la que sentimos sus pasos: 

Stone, bronze, stone, steel, stone, oak leaves, horses’ heels
Over the paving.
And the flags. 
And the trumpets. And so many eagles.
How many? Count them.