Nuevas perspectivas de Guadalajara

EL INFORMADOR, Tertulia del sábado 8 de febrero, 2014.

No me cabe la menor duda de que el amor que le tienen los tapatíos a la ciudad de Guadalajara es algo único en México. Pocas sociedades conozco que les gusta conocer los diferentes aspectos de su ciudad en la que viven y si no es así, ¿cómo me puedo explicar que se hayan inscrito más de 1,550 personas al primer curso-guía gratuito en Internet que inicia este lunes 10 de febrero en aulabierta.org? 

Ahí la podrán volver a ver desde la perspectiva que nos ofrece a manera de instrucción el doctor Alfonso Alfaro para descubrir —me incluyo en este descubrimiento—, algunas facetas que forman parte de la esencia misma de sus orígenes, sobre todo cuando lo escuchamos decir que hay: urbes como Bagdad, Madrid, San Petersburgo o Brasilia que podían estar en otro sitio o en ninguna parte, Guadalajara es de este tipo: fruto del impulso de las expansión de la monarquía católica, punta de lanza para la exploración de las tierras y los mares desconocidos y, al mismo tiempo, base para consolidar su implantación frente a las poblaciones hostiles. Y un poco más adelante nos habla de la columna vertebral de sus orígenes formada por los pilares que daban su fisonomía y carácter a las ciudad como eran los sólidos contingentes de funcionarios y clérigos que apuntalaban las dos instituciones esenciales de una ciudad que tenía estatuto de cabecera de un reino: la Audiencia y el Obispado.

En el segundo tema estará el arquitecto Juan Palomar Verea que nos habla, entre muchas cosas, cuando Luis Barragán recibe un premio de su padre cuando termina su carrera para que se vaya a dar una vuelta por Europa en donde entre otros deslumbramientos, se encuentra con los libros de un arquitecto, escritor, paisajista que se llamaba Ferdinand Bac (1859-1952). Dos libros que resultan fundamentales para la historia de la arquitectura en Jalisco y que son: Les Colombières y Los jardines encantados que son una síntesis de la arquitectura mediterránea que ha tomado de la fuente de la antigüedad… y que hechizó a Luis Barragán y sus compañeros.

Juan José Doñán, con gracia e ingenio, se refiere a los alrededores de Guadalajara: Chapala, Tequila, Tapalpa, Mazamitla, o la Barranca de Oblatos y el Bosque de la Primavera y entre otras cosas recuerda a escritores de la talla de D. H. Lawrence que bien hubiera querido quedarse a vivir, como lo supo Aldous Huxley cuando le escribió que había descubierto un lugar del que está convencido es su sitio en este mundo… y a él le gustaría quedarse a vivir ahí para siempre… donde se puede relanzar la civilización...

Gutierre Aceves, es un experto en las artes populares y con ese conocimiento de causa nos explica la importancia de la cerámica bruñida de Tonalá y luego podremos ver en acción al artesano Ángel Santos creando una de sus obras con esta técnica. Carlos Ashida, por su parte, nos ofrece la perspectiva del arte moderno en Guadalajara.

No podía faltar lo que nos ofrece Tomás de Híjar, Pbro., sobre la historia de la iglesia en Guadalajara desde la perspectiva de quien es el cronista arquidiocesano, bibliotecario y maestro del Seminario mayor.


María Palomar Verea nos muestra esa Guadalajara a través de varios escritores desde Bernardo de Balbuena del siglo XVI, hasta Agustín Yáñez y otros escritores del siglo XX, sin dejar de señalar, cómo, a través del cine mexicano, los charros de Jalisco se convierten en esto que es la identidad nacional. Puro amor, puro.