Versiones como fuente de inspiración

INFOSEL, Crónica cultural del jueves 19 de junio de 2014.

«El punto de partida fueron poemas escritos en otras lenguas; el de llegada, la tentativa de escribir, con ellos, poemas en la mía», y eso fue lo que hizo Octavio Paz durante su vida trabajando de «manera dispersa, pero continua… resultado de la pasión y de la casualidad», una pasión con la que tradujo a Pessoa y la casualidad para traducir a los suecos.

Si no es con traducciones, sería imposible disfrutar de la poesía de Chuang-tse y de otros chinos como Wang Wei o de los haikus japoneses. Por eso, el trabajo que hizo Paz como traduttore-traditore es notable, como notable la reedición de su libro Versiones y diversiones (Galaxia Gutenberg. Barcelona, España, 2014) con una puesta al día para disfrutar de las versiones que hizo Octavio Paz.

«Traducción y creación son operaciones gemelas. Por una parte… la traducción es indistinguible de la creación; por la otra, hay un incesante reflujo entre las dos, una continua y mutua fecundación» —dice Paz— y, por eso, el gusto de ver esta nueva edición en las librerías y de poder compartir con ustedes una de estas diversiones para confirmar que efectivamente «casi siempre (lo hizo como) una diversión o, más bien, como una recreación.»

Por ejemplo, esto es lo que logra con un poema de John Donne (1572-1631), ese inglés del XVII que fue el más importante de los poetas metafísicos. Un hombre con una vida aventurera y arriesgada que se casa en secreto con Anne More (la hija de su patrón, Sir Thomas Egerton, destacado miembro de la corte) en 1601 antes de que su suegro lo metiera a la cárcel y que tiempo después de que salió se reconciliaron. Para 1621 es nombrado deán (decano) de la Catedral de San Pablo en el corazón de Londres y su poesía erótica da un giro y se convierte en sermones dominicales.

Escribió este poema: To His Mistess Going to Bed que es uno de los que Paz tradujo y publicó como: Elegía: antes de acostarse (pp. 84). Pocas veces he leído algo tan cercano al verdadero erotismo y a la segunda etapa o assai del amor cortés. Lo que sucede en este poema es que la voz del poeta le pide a su Mistress que se desnude y se meta con él en la cama. Estos son dos fragmentos de lo que hizo Octavio Paz:

Caiga tu pelo, tu diadema,
descálzate y camina sin miedo hasta la cama.
... 
Deja correr mis manos vagabundas
atrás, arriba, enfrente, abajo y entre
mi América encontrada: Terranova,
reino sólo por mí poblado,
mi venero precioso, mi dominio.

Y finalmente, le dice:
Quiero saber quién eres tú: desvístete,
sé natural como al nacer,
más allá de la pena y la inocencia
deja caer esa camisa blanca, 
mírame, ven, ¿qué mejor manta
para tu desnudez, que yo, desnudo?

Esta es la versión con la que Paz logra transmitir la esencia de lo que John Donne escribió cuando decía en el original: 
Licence my roving hands, 
and let them go before, behind, between, above, below… 

Deja correr mis manos vagabundas… Versiones y diversiones es mucho más que esto, es una fuente de inspiración donde volvemos a entender, tal como lo explicó Paz en La doble llama, que la sexualidad es la raíz, el erotismo el tallo y el amor la flor y cuando se logra vivir todo esto, la vida real tiene sentido y la poesía justifica su razón de ser para que la llama alcance esa altura que es, francamente, celestial.