La bicicleta de Da Vinci

EL INFORMADOR. Tertulia del sábado 4 de octubre, 2014.

Cuando un hombre reúne tantas dotes y facultades como las que tuvo Leonardo da Vinci (1452-1519), decimos que es todo «un hombre del Renacimiento», un artista dotado que, a partir de la curiosidad que lo dominaba, utilizó sus dones durante toda su larga vida —según los estándares del siglo XV—, aplicándolos a las bellas artes o a la ciencia y la tecnología. Por ejemplo, escudriñó la anatomía del cuerpo, inventó y calculó varias armas de defensa y ataque en las guerras feudales, imperiales o papales; trató que volara el hombre como los pájaros y entre tantas otras máquinas e inventos apareció por ahí el diseño increíble de una bicicleta que resultó ser una broma de los restauradores del Codex Atlanticus quienes, después haber terminado su tarea en 1960, insertaron una página con lo que podría ser una bicicleta diseñada en 1490. El Dr. Hans-Erhard Lessing se tardó varios años en descubrir que era una falsificación y no fue sino hasta 1997 que demostró que ese dibujo fue añadido entre 1967 y 1974, y nosotros, bueno, «nosotros» es mucha gente… yo… me fui con la finta y pensé que era su inventor.

Su curiosidad fue el motor y sus herramientas los dones para el dibujo, la pintura y las esculturas como esas que ahora podremos ver en Da Vinci la Exposición que se inaugura como parte medular de las Fiestas de Octubre en Guadalajara, en donde estarán expuestas algunas maquetas y obras de este artista que logró plasmar la proporción áurea del cuerpo humano con los brazos extendidos y las piernas abiertas encerrados en unos círculos para demostrar lo que quería; imposible ver el mural tantas veces reproducido y apreciado por las familias católicas del mundo y de Los Altos de Jalisco: La última cena.

Pero más seguro, habrá maquetas con armas y aparatos como los que se le ocurrió para moverse sobre la tierra o por los aires con esas alas que, francamente, no creo que hayan funcionado pero que, las estudió imitando aquellas de diferentes aves que planean tan a gusto por los aires y tan quitados de la pena.

Se dice que el Renacimiento empezó en 1492 con el descubrimiento del Nuevo Mundo por Cristobal Colón y con esa fecha se da por terminada la oscura Edad Media. En 1519, año en que muere da Vinci, quedó demostrado que la tierra era redonda una vez que terminó su expedición el portugués Fernando Magallanes (1480-1521) acompañado por Juan Sebastián Elcano (1476-1526) y que fue financiada por la Corona Española que inició en Sevilla el 10 de agosto de 1519 con cinco naves: Trinidad, Santiago, San Antonio, Concepción y Victoria que cruzaron el Atlántico, pasar a través del estrecho, ahora conocido como el de Magallanes, cruzar el Pacífico y llegar a Cebu, Filipinas, donde murió el portugués en manos de los nativos antes de que Carlos I de España le entregara a Elcano su escudo de armas Primus circumdedisti me o El primero que me circundaste, para que no quedara ninguna duda.

Sin embargo seguían negando que la Tierra no era el centro del Universo, porque iba en contra de la fe y por eso, prohibieron de Copérnico sus De Revolutions, en donde aseguraba que giramos alrededor del Sol, un argumento que casi le costó la vida a Galileo Galilei (1564-1642) juzgado por la Santa Inquisición en Roma.  Pero esto es historia y no tanto lo que podremos ver en Da Vinci la Exposición en donde un genio satisfizo su curiosidad.