Antes y después de Casablanca

EL INFORMADOR. Tertulia del sábado 15 de noviembre, 2014.— 
  Play it again, Sam   le pidió Ilse cuando llegó al Café Rick.
Qué tiene Casablanca (1942), la película que dirigió Michael Curtiz basada en el guión de Julius J. y Philip G. Epstein, con uno de los mejores repartos con Humphrey Bogart, cuando tenía 43 años de edad como Rick Blaine; Ingrid Bergman a sus 27 años como Ilse Lund; Paul Henreid como Victor Lazslo y Claude Rains como el Capitán Louis Renault. La película tiene 72 años desde su estreno y todavía la seguimos disfrutando como pocas en nuestra vida y nos volvemos a conmover hasta las lágrimas cuando Ilsa llega al Café de Rick y le pide a Sam (Dooley Wilson) que toque As time goes by (Mientras pasa el tiempo) (tal como lo podemos volver a ver y oír en YouTube) y Sam le responde que no se acuerda, entonces ella la tararea hasta que Sam no puede resistir más para tocarla y cantarla mientras vemos de cerca el rostro de Ilse, terso y perfecto y tanto ella como nosotros con ella, se nos llenan los ojos de lágrimas recordando nuestro pasado o el de ellos, no sé bien qué primero y qué después, enamorados hasta morir, paseando por París y diciéndose que se aman antes de bailar cerca el uno con el otro, en una escena que puede ser una de las mejores expresiones del erotismo puro y de la caricia amorosa justo antes que se abra la flor del amor físico.

Cuando oímos play it again Sam, la famosa propuesta y la vemos a ella con su vodka Martini en la mano sabemos que esa frase se ha convertido en una llamada a la nostalgia, así que mejor nos acomodamos para escuchar esto que dice así:

You must remember thisTienes que recordar esto: un beso es sólo un beso y un suspiro es sólo un suspiro y tal parece que lo más importante en la vida sucede mientras pasa el tiempo (as time goes by…). Si dos amantes se enamoran y se dicen te amo, eso es lo que en verdad importa en el futuro… y mientras, pasa el tiempo. La luz de la luna y las canciones de amor no pasarán de moda, ni los corazones dejaran de llenarse de pasión, de celos y de odio... La mujer necesita su hombre y el hombre necesita su pareja y, eso, nadie lo puede negar. Es la misma vieja historia de lucha entre el amor y la gloria, entre hacer o morir... Pero a los amantes todo mundo les da la bienvenida, mientras pasa el tiempo.

Hace unas semanas en Cinemex y Cinépolis tuvieron la buena idea de pasar algunas joyas que han dejado marca en la historia de la cinematografía como fue Casablanca y Lo que le viento se llevó —como nos enteramos en la oferta cultural de la ciudad de México, Guadalajara y Oaxaca, tal como se publica en xGusto.com— y cuando nos dimos cuenta, apartamos el día para ver una vez más  Casablanca y confirmar que esa es EL modelo a seguir desde el guión, el reparto, la fotografía y la trama entrelazada que luego se hace un nudo para deshacerse al final en donde vemos a un Rick Blaine transformado, después de haber quedado herido de muerte el día que la esperó a Ilse que llegara al tren, para luego huir a Casablanca para que diera la vuelta entera y resolviera esos dilemas que están envueltos como regalo con el amor verdadero.