miércoles, 28 de enero de 2015

Los fantasmas de Starling

INFOSEL. Crónica cultural del jueves 29 de enero, 2015.
Dante y Beatriz en el purgatorio, ilustrado por Gustavo Doré.
La palabra ‘fantasma’ se refiere a las ‘apariciones’ que tenían los griegos tal vez en sus sueños que pensaban eran los muertos que aparecían sólo cuando uno estaba dormido, como también sabemos de esas creencias de la gente y que es parte del folclore, cuando creen que los espíritus o las almas de los que han muerto se manifiestan entre los vivos de manera perceptible tomando una apariencia visible, produciendo sonidos y aromas o desplazando objetos o haciendo ruido o poltergeist que viene de poltern, hacer ruido y Geist, espíritu y que aparecen en los lugares que frecuentaban en vida o en asociación con alguna persona cercana, o como los católicos que algunos creen que los fantasmas son ‘almas del Purgatorio que piden que recen por ellas para alcanzar el Paraíso’, como lo ilustró Gustavo Doré con Dante y Beatriz tomado del canto XXXI en el Paraíso de la Divina Comedia, rodeados por esas almas del purgatorio que hablan con Dante y le dicen que «aquí, ellas son ninfas y, en el cielo, estrellas y que desde antes de que Beatriz descendiese al mundo, habían sido designadas para ser sus doncellas. Por eso te llevaremos ante sus ojos; pero, para que puedas mirar las hondas luces que hay dentro de ellos, aguzarán los tuyos aquellas tres de allí que ven más en lo profundo.»

La obra de Simon Starling (1967-), el artista inglés que expone su obra más reciente (Bowls & Plates) en la Casa Luis Barragán implica, según lo explicó en la conferencia que ofreció en el Museo Jumex de Arte Contemporáneo, de alguna manera, estar provocando a los fantasmas, pues todo lo que ha hecho consiste en traer el pasado al presente a partir de una anécdota del pasado y resulta que ‘ese proceso es la esencia de su arte’, el proceso mismo, no tanto en el producto que, de alguna manera, es parte del todo.

Un día escuchó una historia de los 50’s, cuando Luis Barragán cuando terminó de construir la casa a Eduardo Prieto en el Pedregal de San Ángel que había quedado decorada a la manera del arquitecto. Cuando ve que la señora Prieto había puesto un juego de té de plata inglesa del siglo pasado —bella pero anacrónica—, le sugirió fundirla para hacer otra más moderna, además de diseñar una pequeña charola que hizo Ortega el platero de México.

Y con esa anécdota empezó su camino para imaginar todo lo que haría en esta ocasión: Eduardo Prieto Jr. le prestó la charola de Barragán que se la llevó a escanear a Nueva York, utilizando una alta tecnología para hacerla tridimensional y con ese molde, volver a fabricarla, con plata reciclada, ahora con el platero Karl Fritsch y una vez que estuvieran listos tres Bowls, intervenirlos con pequeños grabados.

Además de esto, se le ocurrió tomar varios daguerrotipos (‘el primer procedimiento fotográfico anunciado y difundido oficialmente en 1839’, como lo rescato de Wikipedia) y tom,ar con esa cámara antigua algunos objetos de arte de la casa Barragán para luego fijar las imágenes en placas de plata (Plates), que hemos visto y que, sin duda aparecen por ahí, lo que Simon llama ‘sus fantasmas’.

Starling utiliza procedimientos del XIX para registrar obras del presente como todo lo que ha hecho: se remonta al pasado para traerlo al presente y, en ese proceso, en ese caminar por la línea del tiempo, resulta que están presentes algunos de esos ‘fantasmas’, o espíritu que habitó esos lugares en el pasado y como podemos imaginar, se nota en las obras que reproduce, en ese ir y venir por la línea del tiempo: de la charola de plata original de los 50’se la trae al 2015 con tecnología de punta y luego al revés: toma imágenes de las obras del siglo XX, usando la tecnología del XIX y en este ir y venir aparecen, tal cual, esos fantasmas que se ‘manifiestan entre los vivos de una manera perceptible’ y los que vemos estas obras, lo percibimos en cada una de las placas que ha registrado en esas superficies plateadas.

Sí, el proceso es lo que le da sustento a las obras de Simon Starling que presenta ahora que es el año que México celebra al Reino Unido y de esta manera, mientras recorríamos la exposición en el taller de Luis Barragán, estaba ahí mismo el espíritu del arquitecto embarrado en las paredes y nosotros pensando, si le hubiera gustado esta exposición que, según Simon, sintió esa presencia claramente mientras revelaba sus daguerrotipos.