Lo no dicho, dice más claro

México D.F. a sábado 22 de agosto, 2015. 

(George Steiner 1929-)
«Es lo no dicho lo que se dice más alto», como propone George Steiner (1929-) en Los libros que nunca he escrito (Gandhi ediciones, 2014) y que compré en el aeropuerto de Tijuana para empezar a leerlo durante el vuelo de regreso que dura unas tres horas. La cita aparece en el capítulo de ”Los idiomas de Eros” y tiene que ver con uno de los temas que desarrollo en el curso de Liderazgo basado en Enrique V de Shakespeare, en donde enfatizo la necesidad de saber escuchar lo que no decimos con palabras, es decir, de entender el lenguaje no verbal, ese que nadie nos enseña cómo escucharlo y que tantas veces, como dice Steiner, ‘habla más alto’ y es más claro que las palabras que decimos.

Para ejemplificarlo les leo la cita del Quijote, cuando éste le da instrucciones a su escudero para que observe lo que haga Dulcinea del Toboso ahora que la va a ir a ver de su parte:

“—Anda hijo, y no te turbes cuando te vieres ante la luz del sol de la hermosura que vas a buscar. ¡Dichoso tú sobre todos los escuderos del mundo!

“Ten memoria, y que no se te pase de ella cómo es que te recibe: si muda los colores el tiempo que la estuvieres dando mi embajada; si se desasosiega y turba oyendo mi nombre; si no cabe en la almohada, si es que la hallas sentada en el estrado rico de su autoridad y, si está de pie, mírala si se pone ahora sobre el uno, ahora sobre el otro pie; si te repite la respuesta que te diere dos o tres veces; si la muda de blanda en áspera, de aceda en amorosa; si levanta la mano al cabello para componerle, aunque no esté desordenado; mira todas sus acciones y movimientos, porque si tú me los relatares como ellos fueron, sacaré yo lo que ella tiene escondido en lo secreto de su corazón acerca de lo que al hecho de mis amores toca; que has de saber, Sancho, si no lo sabes, que entre los amantes, las acciones y movimientos exteriores que muestran, cuando de sus amores se trata, son certísimos correos que traen las nuevas de lo que allá en lo interior de su alma pasa.”

Eso es. Y, de esta manera, todo lo que observó Sancho Panza de su señora Dulcinea son noticias de lo que le pasa en su interior, aunque nunca lo hizo Sancho Panza, pero de eso se trataba y con esto tenemos una buena llamada de atención para conocer lo que está en el interior de esos con los que nos encontramos reunidos.

Hagamos la prueba y, en la próxima reunión de amigos o curso que demos o junta de Consejo, observe ese otro lenguaje corporal y vea si levantan la mano para rascarse la nuca o si se voltean a la puerta cuando usted los mira, o si mueven el pie impacientes o si aplauden espontáneamente a la mitad de una frase o si mueven la cabeza cuando obviamente sabemos que tienen dudas o nos rechazan.

Es tan poderoso este lenguaje como lo es la inteligencia emocional que tanto trabajo cuesta aceptarla porque no nos gusta ver la realidad tal como es, menos, si no están de acuerdo con nosotros y nos lo están diciendo con esos gestos, con ese lenguaje no verbal, para ver si descubrimos lo que hay ‘en el interior de su alma’ que, sin duda, se oye más alto.

¿No cree usted?