martes, 17 de mayo de 2016

Trayectorias de María Lagunes

Ciudad de México, a 18 de mayo, 2016.—


La semana pasada se inauguró la exposición Trayectorias de María Lagunes en Museo Universitario de Ciencias y Artes (MUCA), un museo que es su segunda casa, pues María ha dado clases de Dibujo y formas escultóricas en la Facultad de Arquitectura desde 1969, por lo que no sólo es conocida, sino muy apreciada por sus alumnos. En esta exposición vimos alguna de sus obras hechas en las últimas cuatro décadas con una selección de esculturas, dibujos y gobelinos del taller de Ashida en Guadalajara, hechos con ese espíritu del que busca y encuentra, del que prueba hasta que consigue expresar un mundo de formas que pretende integrarse a los espacios arquitectónicos.

Uno puede ver esta obra desde diferentes puntos de vista: uno de ellos es la sensualidad de sus obras que parece estar detrás de lo que vemos pero que, de pronto, aparece como creemos ver en esa obra de acero al carbón en donde las partes están a punto de tocarse, en un especie de suspiro como el que surge cuando bailamos cerca de la pareja cerca los rostros antes de que se nos ponga la carne de gallina. Pura sensualidad y el deseo de tocarse a punto de ser satisfecho. La cercanía de los cuerpos y las orillas redondeadas para que no quede huella de agresividad alguna.

La obra expuesta es el resultado de más cuatro décadas de estar probando con diferentes materiales y formas. Primero el dibujo y luego su metamorfosis en tercera dimensión para poder verla por todos los lados; luego buscar el material con qué expresarlo: madera, acero o bronce lo que mejor venga a cuento para lo que María quiere expresar en esa ocasión. No cabe duda que su vida ha sido una constante aventura en esto que es prueba y error.

María Lagunes es un paradigma en su carrera como escultora que sigue sin detenerse en la nostalgia del pasado. Sigue adelante, busca y rebusca hasta que encuentra esos factores que intervienen en su oficio hasta que consigue la forma antes de seguir adelante con la siguiente cosa que se la haya ocurrido, buscando que el trozo de madera sea la que justamente necesita para hacer de ella una Venus o esa otra tiene que ir en acero o en bronce para que una vez que le haya dado forma, adquiera vida propia.

Trayectorias es un homenaje a María Lagunes que le hacen los de la Facultad de Arquitectura en el Museo de Artes y Ciencias de la UNAM. Un merecido homenaje a una mujer que, por varias décadas, como lo hemos dicho, ha compartido con sus alumnos algunos de sus secretos e ideas para que ellos vuelen por su propio riesgo, como ella lo ha venido haciendo desde hace décadas.

«Lo busco, lo busco y no lo busco», como dicen en Yucatán cuando buscan algo y no lo encuentran. Así me da la impresión que ha estado María en su vida, buscando sin darse por vencida aunque de pronto lo haya encontrado sin darse por vencida.

Bien dice Louise Noelle «que sus ciudades pasan sin problema de la fantasía a la objetividad» y Javier del Cueto nos dice de «sus manos que piensan la escultura, la repasan» y están listas para los nuevos proyectos; Lorenzo Rocha recuerda esa actitud crítica y anticonformista que mantiene hoy en día con la misma fuerza y que eso es una de las mayores lecciones de María Lagunes. 

Con todo esto fue que recorrimos el MUCA disfrutando de la obra de esta artista entre los gobelinos, sus dibujos y las esculturas que posan hechas durante toda una vida.